Tema de conversacin omnipresente y Meca para los amantes de la pelota, el Mundial transforma todo lo que toca en pasin futbolera. Pero en este 2022 sucede un hecho casi indito: se juega en un pas que nunca antes particip de la copa. Esto solo haba ocurrido en Uruguay 1930 (inevitable: period el primer torneo) y en Italia 1934 (segunda competicin). Y no solo eso, tambin es un territorio “extico” para el mundo occidental y el debut de la competencia en Oriente Medio. Para quienes visiten Qatar el desafo es doble: llenarse los ojos de ftbol y, al mismo tiempo, sumar una experiencia viajera fuera de lo comn.
Los aspectos sin precedentes que ofrece este Mundial se acumulan. El julio al que estbamos acostumbrados se corri a noviembre para evitar temperaturas inhumanas (aun as, el promedio rondar poco ms de 30), los estadios -todos ellos refrigerados- se encuentran dentro de un radio de 50 kilmetros de distancia por lo que el visitante podr acceder a partidos de diferentes grupos con traslados sutiles y se trata, por lejos, del pas anfitrin ms pequeo hasta la fecha con 11.571 kilmetros cuadrados (cabe poco ms de 240 veces en la Argentina).
Quienes paseen por sus calles deben cuidarse de situaciones que en otros puntos del mundo son consideradas perfectamente normales y que aqu podran terminar hasta con pena efectiva: estn prohibidas las demostraciones pblicas de cario, la homosexualidad es penada por la ley y el consumo de alcohol est muy restringido, aunque ya se anunci que estar permitido en hoteles, bares, fan zones y lugares habilitados.
El Museo de Arte Islmico es un punto ineludible.
Los antecedentes tampoco son regulares: sospechas de corrupcin en la asignacin de la sede, denuncias por fallecimientos masivos de obreros durante la construccin de los estadios y tanto los movimientos feministas como la comunidad LGBTIQ+ hicieron escuchar sus protestas durante los ltimos meses. Pero la pelota rodar a pesar de todo. Ninguna de las selecciones que elev consignas para denunciar estas situaciones renunci a su plaza.
Tensin entre pasado y presente
Doha es una de las ciudades ms multiculturales, cosmopolitas y tolerantes del mundo rabe, donde el ingls es una lengua muy difundida. “Son apenas 400.000 habitantes naturales de Qatar, a los que se suman nada menos que 2,4 millones de extranjeros”, destaca Facundo Chidini, titular de la Cmara de Comercio Argentino – Qatar, que obtuvo su reconocimiento oficial en 2021. “Es un pas rabe musulmn de los ms abiertos de la regin, respetuoso y amigable con el otro que, al mismo tiempo, exige respeto por sus normas culturales“.
“Qatar en general tiene un abanico para todos los gustos y edades: su agenda cultural y de actividades refleja el crisol del pas“, seala Melody Amal Khalil Kabalan, asesora en protocolo rabe e islmico, fundadora de Qatarizate2022 -plataforma en Instagram para concientizar sobre la cultura, gastronoma y el turismo catar de cara al mundial- y creadora de Afifa.org, entidad que realiza actividades relacionadas con la mujer en Oriente Medio.
La tensin entre pasado y presente es palpable: rascacielos modernos y centros comerciales que parecen salidos de una pelcula de ciencia ficcin conviven con mercados de corte antiguo y escenas propias del desierto. En el Souq Waqif, mercado de corte tradicional, es posible degustar una parrillada excelente que incluye carnes de vaca, de pollo y de cordero a precios muy razonables. En Al Wakra, a unos 20 kilmetros del anterior, los locales parecen transportados desde algn puerto de la antigedad. En ambos casos, abundan las oportunidades para acceder a objetos de la cultura rabe, especias o perfumes.
Abrazar la cultura native
Cerca de all, la cultura tiene su punto de partida en Embrace Doha: un espacio en el que se puede participar de ceremonias como la del caf o la del henna, ver como las mujeres hacen los tradicionales tejidos al sadu (considerado patrimonio inmaterial por la Unesco) o asistir a talleres de etiqueta, costumbres, vestimenta o historia del comercio, todo en contacto con talentos locales.
Doha es una de las ciudades ms multiculturales y cosmopolitas del mundo rabe. Foto: Melody Amal Khalil Kabalan.
El Museo de Arte Islmico es un punto ineludible, tanto para hacer una parada y tomar un caf en su terraza, con una vista en la que se confunden los arcos caractersticos de la arquitectura rabe con los edificios de West Bay -una suerte de Puerto Madero del futuro- de fondo. Tampoco se puede eludir el Museo Nacional de Qatar, inaugurado en marzo de 2019.
Entre el desierto y las playas
El bullicio de la Copa del Mundo se puede sosegar con uno de los principales atractivos del pas: el desierto. “Se respeta y se conoce su tradicin milenaria, sus actividades, sus costumbres gastronmicas, su vestimenta… Al da de hoy se transmiten los secretos de supervivencia de familia en familia”, cube Khalil Kabalan. Recorridos en 4×4, sandboard, pasar la noche en carpas beduinas y hasta pescar y nadar en algn oasis... Las posibilidades que brindan esas extensiones infinitas de enviornment son igual de incontables.
Otro punto clave es el pueblo cultural Katara. “Caminar por sus callejones modernos inspirados en arquitectura tradicional, con sus murales y ese aire acondicionado al exterior de su calle comercial, con las colinas verdes que lo envuelven y esos cafs para detenerse a disfrutar el momento”, describe Martn Cura, argentino, hoy responsable comercial international de la aerolnea native Qatar Airways. Por supuesto, el sello argentino lleg hasta Qatar. En la propia Katara hay dos murales pintados por Martn Ron, el mismo que tuvo en sus manos la creacin del mural gigante de Diego Maradona inaugurado en Buenos Aires con motivo del aniversario nmero 62 del futbolista. Las gestiones para que Ron llegara a tierras catares fueron realizadas por la Cmara.
Para quienes tienen vehculo, Cura recomienda alejarse unos 80 kilmetros para llegar a las playas del norte. “El color del agua, turquesa, resulta sorprendente”, cube. El pas est rodeado de agua, por lo que propone una amplia variedad de playas acordes a distintos presupuestos o estilos. Una jornada divertida? Cruzar desde el puerto en una travesa de media hora hasta Banana Island. Lujo en su mxima expresin? Las playas privadas de Ritz Carlton y Sheraton de Doha.
Una ciudad nacida advert hoc
El agua es tambin el escenario para revivir una antigua tradicin native: los recorridos en las embarcaciones que se utilizaban para pescar perlas -la principal actividad de esta regin antes de que se descubriera el petrleo-, que aprovechan los atardeceres mgicos sobre el skyline de edificios hipermodernos.
Ms all de la capital, el epicentro de la actividad mundialista se concentrar en Lusail Metropolis, una ciudad inteligente ubicada a apenas 15 kilmetros de la capital, proyectada advert hoc para este evento con Web de alta velocidad en cada uno de sus puntos, recoleccin neumtica de residuos y un sistema de refrigeracin subterrneo. En el purchasing Place Vendome, de 1 milln de metros cuadrados, se respira un aire ligeramente occidental, para aquellos que extraen su tierra. Tanto el partido de apertura entre el native y Ecuador -un encuentro sin historia ni atractivo si se hubiera jugado en cualquier otro contexto- como la ultimate se jugarn en esta neociudad.
Un dato ms: la Cmara arm en el primer piso del Resort Intercontinental el Latin Level, espacio para followers que se capitalizar tambin para difundir a la Argentina. El espacio superb para continuar con los festejos o para compartir penurias, de acuerdo a lo que haya ocurrido minutos antes en la cancha.
La pelota ya empez a rodar y agita los sueos de millones de personas alrededor del mundo. Invisible, casi a su lado, una ciudad milenaria lista para ser descubierta.
Esta nota se public originalmente en el nmero 348 de revista Apertura.
” Fuentes news.google.com ”
