Viajar para aprender y perfeccionar un idioma, fue, durante muchos años, un tipo de turismo muy elegido por los extranjeros sobre todo durante la época pre pandemia, pero el 2020, con la presencia de un nuevo virus, una cuarentena extendida y el cierre de fronteras, puso en jaque a este rubro acostumbrado a la alta demanda.
Históricamente, Buenos Aires fue uno de los destinos más elegidos para el turismo idiomático. Muchísimos extranjeros se instalaban en la ciudad para estudiar y mejorar su español. De esta forma surgieron institutos, como Expanish Lenguage College, que ofrecían la experiencia de viajar y aprender el idioma, inmersos en una cultura y una sociedad hispanohablante.
Estos espacios, brindan servicios del más alto nivel para extranjeros que buscan vivir la experiencia completa de estudiar una nueva lengua y su cultura. El servicio va desde alojamientos y actividades culturales, hasta viajes grupales y educativos, descubriendo el abanico de posibilidades que la ciudad porteña puede otorgar.
Pero, con la llegada de la pandemia causada por el COVID-19 y el cierre de las fronteras, se vieron totalmente afectados, ya que el 100% de sus clientes son extranjeros. ¿Cuál es la situación de este turismo, tanto en Argentina como en el resto del mundo, y cuáles son las predicciones de cara al 2022?
Español de la mano de hispanohablantes nativos
Como todo, las instituciones que brindaban estos servicios tuvieron que adaptarse para sobrevivir a estos años caóticos. No tardaron en llegar propuestas virtuales, clases por ZOOM con docentes locales, arreglos con universidades extranjeras y modernas plataformas e-learning. Pero el rubro no logró amortizar el duro golpe que significó el cese de la llegada de extranjeros al país.
En Argentina, al igual que en muchos lugares del mundo, desde marzo del 2020, el turismo idiomático se detuvo. Fue recién en diciembre, con muchos grises que, pero con el abal de la Ciudad, que pudieron abrir nuevamente sus puertas. De todas formas, el problema persistía, no había demanda ya que no había extranjeros ingresando al país.
“Nosotros estamos 100% ligados, y somos dependientes de la movilidad internacional, ya que todos nuestros clientes son extranjeros”, explicó Agustín Vignale, Co-fundador y director de Expanish, una escuela boutique fundada en nuestro país, con 15 años de experiencia en el rubro.
“Vendemos una experiencia para vivir el idioma mientras estás en un país que se habla de forma nativa” detalló, y agregó: “Hay gente que viene un mes a vivir una experiencia para aprender español y vivir en una casa de familia o en un departamento con otros estudiantes”.

Por más que, estos espacios se mantengan actualizados y trabajando con las mejores plataformas y propuestas on-line completas e innovadoras, el rubro parece no tener tregua. Los estudiantes prefieren la modalidad presencial y muchos deciden esperar a poder viajar al país.
Diferentes ciudades, mismo rubro, diferentes situaciones
Expanish no solo da clases de español en Buenos Aires, desde el 2017 tiene dos sedes en España, una en Madrid y otra en Barcelona. Y si bien el rubro se vio fuertemente golpeado en ambos países, las distintas políticas frente a la situación sanitaria, plantearon dos horizontes muy diferentes.
En España, el turismo representa la segunda industria con mayor impacto en su PBI. Por eso, está enfocando todos sus esfuerzos a la acogida de nuevos turistas extranjeros. Con presentar un PCR negativo y dos dosis de cualquiera de las vacunas aprobadas por la Unión Europea, ya se puede ingresar al territorio ibérico. Estas políticas le dan un respiro al campo del turismo idiomático, el cual ya apunta a llegar a un 50% de lo que fue el 2019.
Otro punto fuerte que tiene el país europeo son los estudiantes a largo plazo, es decir, los turistas que viajan para realizar maestrías o para estudiar en universidades españolas y que por eso necesitan aprender o perfeccionar el idioma. Este es un nicho siempre activo en el territorio ibérico y que se mantuvo, aún en pandemia.
En Argentina la situación no es tan favorable. Existió un pequeño movimiento desde Brasil, pero que duró muy poco debido a la situación sanitaria de ese país. Se auguró que el hermetismo fronterizo podía mejorar hacia el segundo semestre, pero los representantes de estas instituciones no son optimistas sobre el tema.
Un mercado en riesgo
Argentina no es el único país en donde el campo no parece tener respiro. Australia, siempre se caracterizó por ser uno de los territorios con más turismo idiomático del globo terráqueo. Pero, las políticas tomadas por el gobierno para tratar de frenar el ingreso del virus al país, terminaron por cavar la tumba de las instituciones de enseñanza de la lengua inglesa.
El cierre whole de sus fronteras privó a estos espacios de nuevos clientes a un 100%. Durante un tiempo se ofrecieron ayudas económicas, pero estas cesaron ante el pronóstico de que la situación se mantendría hasta 2023. Como consecuencia, una de las industrias más importantes del país, ingresó en un pozo que no parece tener retorno.
Estas políticas también afectaron indirectamente a instituciones que apuntaban al público australiano. Los turistas, ante la imposibilidad de retorno a su país, dejaron de practicar este tipo de turismo.
Perspectivas de cara a un 2022
Durante el 2020, el rubro cayó más de un 80%, acompañando las estadísticas del campo del turismo y las agencias de viajes. Pero, por suerte, aún hay luz del otro lado del túnel. “La demanda no bajó, está lista para viajar y vivir estas experiencias otra vez”, agregó Agustín.
Expanish es miembro de varias asociaciones y coopera con diferentes escuelas de idiomas del mundo. En todos estos espacios se augura lo mismo: La demanda está, y espera a que las puertas se abran para volver a vivir la experiencia en nuestro país.
Mientras tanto, a nivel world, si bien de a poco va mejorando la situación, lo que queda del año parece ser bastante incierto. Para Argentina, la perspectiva es alarmante y todo apunta a que seguirá siendo así durante un tiempo más.
” Fuentes www.baenegocios.com ”
