Nosotros íbamos a cambiar el mundo, escrita por José Emilio Hernández y dirigida por David Jiménez Sánchez, propone una historia de ciencia ficción profundamente humana que dialoga con el presente desde la emoción, el humor y la memoria.
Interpretado por Luis Eduardo Yee -nombre del actor y también del personaje- el monólogo sigue a un hombre enamorado que, tras la desaparición de su novia María, es reclutado por una organización secreta para viajar en el tiempo y evitar una tragedia.
El origen de la obra se remonta a los meses previos a la pandemia, cuando el equipo creativo comenzó a desarrollar un monólogo que pronto encontró en la ciencia ficción un vehículo para pensar el aquí y el ahora.
“Cualquier aproximación al futuro es, irrevocablemente, una preocupación por el presente”, explica Hernández. Durante el confinamiento, el proceso Cozumel 33, Roma Norte, Ciudad de México · teatrocasadelapaz.uam.mx · @teatrocasadelapaz de escritura se convirtió en un espacio de encuentro y diálogo entre sus creadores, dando forma a una pieza que, lejos de ser pesimista, se asume como “la obra más feliz del mundo”.
Uno de los rasgos distintivos del montaje es su capacidad de adaptación.

La escenografía ha sido construida con objetos reutilizados de las bodegas de Teatro UNAM, generando un cruce entre distintas temporalidades escénicas. Para esta nueva etapa, el equipo mantiene esa búsqueda: integrar elementos de cada foro, mientras conserva objetos esenciales
como un tren eléctrico, juguetes clásicos y dispositivos que detonan la
imaginación.
La decisión de que el personaje lleve el mismo nombre que el actor responde también a esa exploración entre realidad y ficción. “Nos interesaba construir un ‘Yee’ que, en otro tiempo y espacio, pudiera recorrer otros caminos”, señala el autor.

Definida por sus creadores como una aproximación a la CIFIM (Ciencia Ficción a la Mexicana), el montaje apuesta por un lenguaje escénico que combina lo cotidiano con lo retrofuturista para acenturar cómo vivimos, qué decisiones tomamos, qué hacemos con el tiempo mientras estamos
aquí y qué estaríamos dispuestos a cambiar “¿Será el amor, la razón o la ciencia la solución a nuestros problemas?”, plantea la obra que, con humor y sensibilidad, abre un espacio para pensar en lo esencial: el tiempo, los vínculos y las posibilidades que aún tenemos. Nosotros íbamos a cambiar el mundo se presentará los miércoles (suspende funciones el 13 de mayo) del 22 de abril al 3 de junio en el Centro Cultural y Académico Teatro Casa de la Paz. Las entradas se encuentran disponibles para el público en taquillas y en el sitio web. Conoce más información en teatrocasadelapaz.uam.mx y en @teatrocasade
