La conservación atraviesa un punto de inflexión. La escala de los desafíos exige algo distinto: modelos capaces de generar impacto medible y, al mismo tiempo, sostenerse en el tiempo.

En este contexto, Wilderness ha consolidado en África un enfoque donde la protección de la naturaleza se articula directamente con el desarrollo económico y el bienestar de las comunidades locales. Modelo que parte de una idea clave: cuando la conservación crea valor para las personas, su permanencia deja de ser una aspiración y se convierte en una realidad viable.

A partir de esta visión, la compañía impulsa iniciativas que buscan fortalecer las economías locales al mismo tiempo que protegen los ecosistemas. En este contexto, la compañía presenta la segunda edición del Wilderness Impact Challenge, un proyecto que surge como una extensión de esta misión, identificando y apoyando propuestas que contribuyen a la economía de conservación y a la coexistencia entre humanos y vida silvestre.

Con un premio de 100,000 dólares, el Challenge pone el foco en proyectos capaces de transformar la relación entre comunidades y vida silvestre, priorizando propuestas que combinan innovación, efectividad y viabilidad.
En su primera edición, la iniciativa reunió más de 140 propuestas a nivel global, posicionándose como un referente dentro del ecosistema de conservación. El proyecto ganador, desarrollado por Wild Entrust Africa, introdujo BioBoundary, una solución que utiliza barreras olfativas para mantener alejados a depredadores como leones, leopardos y perros salvajes, reduciendo el conflicto con comunidades locales de manera efectiva y sin recurrir a métodos invasivos.

“La conservación, tal como la conocemos, no avanza al ritmo que necesitamos. Por eso hemos desarrollado un modelo que no solo protege ecosistemas, sino que también impulsa economías locales, asegurando que las soluciones sean sostenibles en el tiempo”, señaló Vincent Shacks, Group Head of Impact de Wilderness.

Este enfoque se despliega en países como Namibia, Botsuana, Zambia, Zimbabue, Tanzania, Kenia y Ruanda, a través de los tres pilares de la compañía: educar, empoderar y proteger, promoviendo proyectos que van desde innovación tecnológica hasta programas comunitarios enfocados en la resolución de conflictos entre humanos y fauna silvestre.

Más allá de una iniciativa puntual, el Impact Challenge forma parte de una visión más amplia que busca replantear el futuro de la conservación: uno en el que la protección del entorno natural esté directamente ligada al bienestar y desarrollo de las comunidades que lo habitan. Para obtener más información sobre este proyecto visita Wilderness Impact Chalenge: Introduction o contacta a [email protected]. También puedes visi
