• Cumplimiento
  • Celebrating 35 Years
  • About DTM
  • Contacto
viernes, octubre 16, 2026
  • Login
Dimension Turistica Magazine
  • Fashion
  • Industria
  • Cruceros
  • Viajes
  • Gourmet
  • Home
No Result
View All Result
Plugin Install : Cart Detail need WooCommerce plugin to be installed.
No Result
View All Result
Dimension Turistica Magazine
No Result
View All Result
Home Viajes

Un lunes es menos lunes en Palawan

Dimensión Noticias by Dimensión Noticias
junio 19, 2021
0
Palawan: The No. 1 Island Destination - Philippines Tourism USA


Es como un juego de espejos. Archipiélagos chicos dentro de otros más grandes, conformando todos ellos ese prodigioso país insular que es Filipinas. Islas grandes o pequeñas, mogotes, cayos, fragmentos que reflejan a la par la misma faz paradisiaca: aguas cristalinas, de tonos turquesas o esmeraldas, el verde anfibio de lagos y bosques secretos, arenas blancas como nubes mojadas… Un microcosmos que solo en la provincia de Palawan cuenta con 1.780 islas. La grande y principal, también llamada Palawan, se estira como una sierpe marina en la frontera occidental del país y resguarda a su camada de islas-cachorro de tifones y arrebatos oceánicos.

Como un muro último, como una frontera ecológica que ampara y refugia a una oleada de criaturas marinas y terrestres, de plantas y frutos, también de costumbres y diversidad humana. Lo más moderno y sibarita se codea en Palawan con culturas ancestrales, tribus dispersas por los 18 barangays (municipios) que se esconden en los pliegues del espinazo montañoso de la isla grande: unas 70 culturas, 50 lenguas y un mosaico de etnias entre las cuales la batag, la tagbanua y la palawan son predominantes.

Palawan: The No. 1 Island Destination - Philippines Tourism USA

Picadillo de cocodrilo

Ese espectáculo efervescente se traslada por la noche al puerto, donde se instala un fascinante mercado nocturno. Además de comprar chucherías, allí van familias enteras a cenar —a la luz de las bujías— el típico tamilok (almeja en ceviche o frita), el sisig o picadillo de cocodrilo, el pez lapu-lapu o una ensalada de lato, un alga en forma de racimo de uvas aliñada con calamansí, una especie de lima diminuta. Algunos puestos ofrecen balut, huevo de pato cocido con el embrión dentro que los locales consideran una exquisitez.

Frente a Puerto Princesa se abre Bahía Honda, un arco azul inmenso que abriga, según el día, hasta 16 islas: algunas son de quita y pon, el mar de Sulú se las traga cuando se pone bravo. Una actividad obligada es lo que llaman island hopping; es decir, saltar de isla en isla en los coloristas bangka, rústicos catamaranes llenos de banderolas y provistos de infiernillo de carbón para asar el pescado del almuerzo incluido en la excursión. Algunas islas están deshabitadas, solo acuden bañistas; en otras moran apenas un par de familias que viven de preparar la comida a los excursionistas —en tabancos a la sombra de las palmeras—, y también de criar gallos de pelea.

Al sur de Puerto Princesa se encuentran dos de los mayores atractivos de la región. Uno es el río subterráneo, junto a la aldea de pescadores de Sabang (que ha acabado convertida en un resort). Este cauce, declarado patrimonio mundial, proviene de la cordillera de St. Paul y discurre bajo bóvedas calizas durante más de 20 kilómetros, aunque solo un par de ellos, los últimos antes de desembocar en el océano, son los que pueden navegar los visitantes. También está en la lista de la Unesco, mucho más al sur, el parque pure de ­Tubbataha Reefs, una barrera de arrecifes que son un paraíso del buceo.

Más información

En la cara opuesta de la isla, o sea, a poniente, y en su fragoso inside, la vida discurre ajena al bullicio turístico. Carreteras y trochas que se eternizan en curvas infatigables, vueltas y revueltas, cuesta arriba y cuesta abajo, aldeas con aire provisorio, arrozales en bancales encharcados, campesinos que rastrillan los granos de arroz puestos a secar en lonas, perros con malas pulgas, vistas que cortan el aliento. Por ahí se llega al municipio de Quezón, donde están los acantilados y cuevas de Tabón: más de 200 cavernas de las que solo se han explorado una treintena, entre las que solo 7 se pueden visitar. Allí aparecieron los restos humanos más antiguos de la región, el llamado hombre de Tabón, con unos 22.000 años en sus costillas.

Pero es en el extremo norte de Palawan donde se halla la joya de la corona: El Nido, buque insignia del turismo filipino. Puerta paradisiaca a otro miniarchipiélago de 45 islas, dispersas en el sopicaldo de la bahía de Bacuit. Algunas desiertas, otras en manos de algún resort de lujo, pero todas luciendo la misma dentadura pulida de basalto, calas escondidas, manglares y lagos secretos. En la isla de Miniloc un complejo de ensueño condensa el imaginario del lujo asiático, mientras que en las de Entalula o Pangulasian ese sueño se refugia en palafitos. En ese edén de brillos primigenios y clima excellent no hay placer mayor que el de simplemente abrir los ojos y respirar.

” Fuentes columnadigital.com ”

Dimensión Noticias

Dimensión Noticias

No Result
View All Result

Entradas recientes

  • Carnival Cruise Line introduce su innovador sistema de paquetes adicionales FunPacks.
  • Volaris lanza nueva conexión directa entre Guadalajara y Washington
  • Obtiene la Certificación de Empresa B para su vinícola, viñedos y resort
  • El Secreto de Daniela para Lograr una Mirada de Sirena: Este Producto Es Su ‘Sagrado Grial’
  • David Collado da a conocer en Houston el evento turístico número 124.

Comentarios recientes

    Dimension Turistica Magazine

    © 2024 DTM Magazine

    Navigate Site

    • Cumplimiento
    • Contact Us
    • About DTM
    • Celebrating 35 Years
    • Media Kit

    Follow Us

    Welcome Back!

    Login to your account below

    Forgotten Password?

    Retrieve your password

    Please enter your username or email address to reset your password.

    Log In
    No Result
    View All Result
    • Home
    • Viajes
    • Europe
    • Gourmet
    • Industria
    • Cruceros
    • Fashion
    • Contacto
    • About DTM

    © 2024 DTM Magazine