Turquía y Cuba eran los principales destinos para millones de rusos. Este verano, sin embargo, la guerra en Ucrania amenaza con provocar un desastre en las zonas turísticas turcas, especialmente en Antalya, una región mediterránea en el sur de Turquía llena de playas y ruinas arqueológicas. Según publica Euronews, los empresarios de la zona están asustados, sobre todo tras el Covid. “Estamos tratando de ganarnos el pan a través del turismo, pero parece que la guerra también ha acabado con esta temporada (turística)”, dijo a esta cadena Devrim Akcay, un empleado de la zona. Es la consecuencia de que las aerolíneas han suspendido los vuelos lo cual es, a su vez, respuesta a que los rusos no pueden usar divisas ajenas al rublo (El efecto de la guerra: frenazo económico e incertidumbre).
Como el resto del Mediterráneo, Turquía esperaba que la relajación de las restricciones por la pandemia de Covid iba a permitir al sector turístico alcanzar e incluso superar las cifras de 2019, cuando unos 52 millones de turistas viajaron al país, aportando 31.000 millones de euros, básicos para salvar su economía. De todos estos, siete millones eran rusos, probablemente los de más poder adquisitivo.
En el Caribe, Cuba también está sufriendo por la falta de rusos. “Todo está muy bonito, pero el poco turismo ruso que teníamos cuando nos estábamos recuperando se fue, porque vino la guerra en Ucrania y de vuelta estamos en declive”, dijo a la cadena de noticias europea Yirianny Lara, que trabaja en Varadero. La Asociación Rusa de Turoperadores en Cuba dijo en un comunicado que entre 6.000 y 8.000 turistas rusos estaban en la isla cuando comenzó la guerra. Muchos de estos viajeros tuvieron que acortar sus vacaciones y regresar en vuelos especiales días después del inicio de la invasión a Ucrania.
Cuba reabrió sus fronteras a mediados de noviembre de 2021 a todo el turismo internacional. Ese año recibió solo 356.470 visitantes, con los turistas rusos a la cabeza.
” Fuentes www.preferente.com ”

