La empresa tiene 108 buques confirmados para la temporada que llegarán entre el 12 de noviembre y el 3 de mayo. Los buques traerían un máximo de 1 200 tripulantes y 3 mil pasajeros que pasarían por 14 destinos de la zona caribeña: desde Pococí hasta Limón.
El próximo viernes 12 de noviembre empezará la temporada de cruceros en el Caribe y Japdeva espera que arriben 108 buques que cumplirán con un máximo de 1 200 tripulantes y 3 mil pasajeros que pasarían por 14 destinos desde Pococí y hasta Limón. Se estima que dejarán más de $32 millones en la zona.
Andrea Centeno, presidenta de Japdeva, asegura que es una recuperación importante porque en el 2020 reservaron 86 buques y cancelaron 23 a raíz de la pandemia: “Eso lo hace uno ser optimista”.
Japdeva recientemente realizó una demostración con un buque en un intento por demostrar a los buques graneleros que pueden ser atendidos en el Caribe y también recuperó negocios, con la vuelta de Chiquita que había abandonado a la empresa en el 2019 para pasarse a APM Terminals.
Estos negocios nuevos son manejados en medio de una disaster financiera que, según Centeno, es cuestión de tiempo superar. En el 2019 cuando la Asamblea Legislativa aprobó la ley 9764, que ordenaba una restructuración de la empresa, Japdeva enfrentaba un hueco financiero entre ingresos y gastos de ¢2 650 millones mensuales.
Centeno cube que desde entonces y a pesar de un embargo impuesto por el sindicato y el impacto de la pandemia, la brecha se ha disminuido a la cuarta parte a ¢630 y ¢650 millones mensuales, cerca de 2 mil millones menos: “No obstante, aunque es una brecha más pequeña, es una brecha”
Este Semanario conversó con Centeno sobre el camino a la rentabilidad que enfrenta la empresa y la preparación de la zona Caribeña para la temporada de cruceros.
¿Qué tan possible es que estos nuevos negocios que están surgiendo permanezca en el largo plazo? ¿El éxito de estos negocios es suficiente para llevar a la empresa a ser rentable?
Bueno, nos van dando resultados. Toda la promoción que hemos hecho. Voy a decir que yo, que vengo el mundo de inversión, sé que la incerteza jurídica es un freno para que alguien tome decisiones de inversión o haga nuevos negocios y yo estoy segura, porque también nos lo dijeron los clientes, que en el 2020 muchos de los procesos que pudieran haber iniciado nuevos negocios se aletargaron sí por la pandemia, donde la gente period más tímida para invertir, pero también porque su potencial contraparte que period Japdeva tenía cuentas embargadas, que es un fenómeno de mucha incerteza y de inestabilidad.
Los negocios que estamos recibiendo son negocios que se llevan años perfilando y que ciertamente en ese periodo le hemos puesto más el acelerador. El tema de los graneles, por ejemplo, es pure que siempre se hubiese dado por Limón y no por el Pacífico y literalmente lo que es lo que importa más Costa Rica y páneles viene de la costa del Mississippi, todo New Orleans y se pasa por las costas caribeñas. Tiene que ser todo un giró para pasar por el Canal de Panamá y eso, en términos de logística, es un montón de dinero, es un montón de costos.
Nosotros hemos venido, no esta administración, sino desde las anteriores y todo el equipo técnico promoviendo con las cámaras de graneleros con los clientes para que prueben Limón. Se dió por una serie de circunstancias, pero esta prueba de fuego que pasamos ha hecho que otros vean que si ya alguien tan grande como la empresa que atendimos con el granelero más grande que vino en país tuvo los rendimientos que tuvo fue más costo eficiente, salió antes de un pronto despacho y casi un tercio del tiempo que pensamos iba a durar se logró aportar en un tercio… eso son términos de logística, es súper rentable. Entonces nos ha activado ya una serie de potenciales clientes.
Igual sucedió con la carga mixta. La disaster de contenedores a nivel mundial es conocida por todos, se ha multiplicado hasta por nueve el costo de movilizar un contenedor y hay escasez de contenedores. También hay escasez de buques con televisados, hay cargas mal distribuidas por todo el mundo y entonces los clientes están volviendo a evaluar cómo combinan para atender no sólo la disaster, sino como una forma de diversificar permanentemente el riesgo, tener flotillas combinadas y obviamente ahí Japdeva es más costo eficiente.
Nuevamente pruebas que veníamos haciendo de meses anteriores con clientes como esta compañía exportadora banano que desde marzo de 2019 nos estaba con nosotros, pero durante 2021 nos probó los primeros meses y ahora ya confirma que parte regresa con nosotros. Es una muestra de que sí hay un mercado que podemos aprovechar. No es una asunto de la noche a la mañana, no llena la brecha de lo contenerizado, pero ciertamente nos ayuda. Lo que va a tener que hacer es si estos gastos y estos ingresos se encuentren. Yo sí creo que es una cuestión de tiempo para lograr encontrar esa estabilización
¿La estabilidad de las tarifas es solo una ventaja temporal, producto de la disaster, o los clientes pueden seguirlo viendo como un beneficio de Japdeva pasada la prueba?
Es una ventaja competitiva a largo plazo. No hay que olvidar que Japdeva es una empresa del consorcio Estado que usa su visión, y que lo tenemos también como miembros de la OSE. Somos una empresa que brinda un servicio público del Estado y estamos regulados por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP). Eso significa que la tarifa que es, es y no está sujeta a cambios tan rápidos como en el sector privado. Eso obviamente, en términos de inversión. Le permite a alguien hacer las proyecciones a un plazo más largo y con una estabilidad mucho mayor. Si hiciéramos un comparativo entre visiones podríamos decir que por ejemplo hay un exportador que tenga toda su carga contenerizada y exportando, por ejemplo por la terminal de contenedores de Moín le cuesta 2.2 veces más que si esa carga la usan en una flotilla mixta y la saca por Japdeva. Entonces, cuando nos referimos a esa estabilidad de tarifas es porque somos regulados, porque son tarifas estables en el tiempo, no son procesos tan largos de cambiar y ciertamente las entidades del Estado operamos a costo y eso también le da una ventaja a la plataforma que somos.
Ya empezó la temporada de cruceros y más allá de las proyecciones para este año me interesa saber que representan las cifras en comparación con el 2020 golpeado por la pandemia y el 2019 prepandémico ¿Cuánto se ha recuperado la industria?
Hay informe muy interesante de la FCC que hablaba previo pandemia de que la industria cruceros period una de las industrias turísticas de mayor crecimiento en el mundo. Se veía que más o menos 30 millones de personas iban utilizar estos servicios. Obviamente se veía cómo se iban posicionando los diferentes destinos, siendo Caribe, digamos americano, que tiene una clasificación explicit y es muy seleccionado.
En Costa Rica con la marca país es uno de los más seleccionados entre ellos previa compra montarse del buque. Eso quiere decir que cuando el cruceristas está buscando opciones, Costa Rica en esta franja es la que se posiciona primero y es la que está en el high of thoughts de la gente para ir. Ese crecimiento de la industria en el comportandose muy estable, muy positivo. Con la pandemia la industria de cruceros fue de los que más sufrió, hubo cierre de fronteras, etcétera. Entonces ahora en términos de números son números buenos, porque recordemos que esta no solo la prueba del país, que ya estaba haciendo cruceros de nuevo, sino de la industria como tal, que está navegando en esta franja de zona.
Yo diría es que durante esta temporada va a ser el probatorio para todas las partes: para las navieras, para el pasajero y para los destinos. Los pasajeros tienen que acogerse a las diferentes y e indicaciones que hagan los diferentes destinos. Todos los países somos diferentes. Ahí hay un reto para trabajar con la zona centroamericana y del Caribe, para no pedir cosas muy diferentes entre países y que sea más fácil el flujo de gente. Para los pasajeros el tema que tienes que buscar, para las navieras verificar y para el país garantizar que esa gente que viene ponerlo en una balanza seguridad de la salud nacional, pero también siguen siendo turistas que vienen a buscar experiencias placenteras, recuerdos y cumplimiento de sueños y demás y no tener que venir a una tremendous carga de trámites que más bien te arruinen la experiencia.
Es ese steadiness entre cuidado de la población y la salud nacional y la seguridad país en ese sentido y la experiencia del turisque que va a ser parte de la fórmula que se está poniendo a prueba. Los primeros que probaron fue en el Pacífico con el primer buque grande y ahora pues venimos nosotros, Dios mediante, este viernes en ocho y ahí va a ser poco a poco una adaptación de comprender los nuevos protocolos. Ya no hay tanta ligereza en ciertos tratos, en ciertos acercamientos, pero siempre teniendo en mente que al ultimate lo que están vendiendo es una experiencia a un turista. Va a ser una temporada interesante en ese sentido, como te digo, para la naviera, para la industria, para el país y para el mismo crucerista.
Canatur anunció pérdidas millonarias tras el anuncio de la obligatoriedad del código QR ¿Podrían las medidas tener un impacto comparable en la temporada de cruceros? ¿En qué cambian los protocolos?
Hay un protocolo específico de Costa Rica para manejar cruceros que ha considerado sus particularidades. En esto trabajamos como zona, porque un crucero no solo sale de un destino para ir a Costa Rica y volverse diferente a un avión porque lo que hace es que para en Panamá, para en Costa Rica, para en Honduras y se sigue en la línea. Ahí lo que se ha hecho es a la población crucero tiene que venir vacunada, con excepción de cierto grupo de niños, hay un porcentaje que se considera porque esto apenas se está adaptando internacionalmente. El capitán del buque, que es una autoridad marítima internacional, es el que certifica que toda la población viene con el esquema de vacunas y una vez que llegan se hace una revisión rápida de ese esquema. Literalmente enséñeme la vacuna o no vacunados. Bienvenido a Costa Rica disfrute Puerto Limón.
Yo entiendo que lo deseable sería un ingreso más libre y más fluido todavía, sin atrasos, porque estas vendiendo experiencias, pero ese mínimo de cumplimiento es importante para la balanza que te explicaba. En ese sentido, el protocolo de cruceros se va a poner a prueba. Yo no dudo que pueda ser sujeto adaptaciones y mejora como todo proceso de aprendizaje y adaptación, pero al menos por ahora, yo creo que se ha hecho un trabajo entre las autoridades, las navieras, las autoridades portuarias para tratar de minimizar cualquier afectación al flujo regular de un crucerista.
¿Qué papel juegan los comercios dentro de ese protocolo?
Adentro del muelle se han hecho cambios. Nosotros tenemos en la zona una explanada tapada para los artesanos. Tenemos unos 80 espacios y todos están ahí apretaditos en los 80 espacios, pero ahora no pueden por aforo. Entonces, para no excluir a nadie, lo que hacemos es que en días pares entran 40 y en impares vienen otros 40. Solo puede venir uno o dos como máximo de representantes por stand y esas personas vienen con todos los estándares que se le piden a cualquier persona de la población nacional como el esquema de vacunación completo, siempre portar mascarilla, estarse lavando las manos, respetar el aforo, etcétera
¿Qué pasa cuando un crucerista, que tiene un perfil un poquito diferente al turista, resolve no me voy para una tour operadora? Los lugares que van esos comercios están certificados también en una serie de normas de seguridad, de salud, and so on. Pero qué pasa con aquel que cube yo no me quiero ir a Tortuguero en el Tour tal de tal tour operadora, si no que quiero ir a caminar a Limón y ahí es donde viene la responsabilidad de que los mismos comercios entiendan que nos van a seguir eligiendo como destino en el tanto el crucerista se sienta seguro y confortable.
Si vos vas a un lugar y nadie anda en mascarilla y ves que está todo muy apretado, uno mismo resolve no ir porque estamos en un momento de adaptación. Entonces hay un trabajo que ha hecho la cámara native de Limón que hace la municipalidad, está haciendo la gente de cultura para que las personas que vayan a tener la oportunidad de recibir cruce de visitas se preparen también.
Cuando la pandemia estaba en etapas previas y se estaba discutiendo si volvían los cruceros, los pasajeros no podían ir a la ciudad y eso hubiera sido muy doloroso para la economía native. Es gracias a que hemos mejorado en los estándares de vacunación y demás y que la gente ha adaptado ciertos protocolos que la industria dijo bueno sí, está bien, sí pueden ir a la ciudad revisados y controlados, pero pueden ir a la ciudad. Entonces también yo creo que la gente va a tener que abrazar esa oportunidad que en algún momento se nos había esfumado y que hubiera sido para muchos comercios y para la misma comunidad una pérdida muy grande de divisas.
Hay que ver cómo se se comporta en los próximos días. Cuando Limón tenga su nueva terminal de cruceros y marina. Dios mediante que ir a los estudios de prefactibilidad y desde el primer informe ya van corriendo los de factibilidad. Esos son proyectos en los cuatro años más o menos espero yo máximo 5. Pero ya están corriendo los estudios, pues básicamente te cambian toda la fisionomía de la ciudad, se cambio toda la economía native. Está súper estudiado que esos son proyectos de economía naranja, así que esta partecita donde vamos creando como trayectoria es lo que nos va a permitir que sea rentable la nueva terminal.
” Fuentes semanariouniversidad.com ”
