La Semana Santa se presenta en España marcada por el turismo inside, el viaje en coche y la falta de movilidad entre comunidades autónomas. La esperanza de que la última semana de marzo fuese a suponer el principio de la recuperación del sector turístico en España ha chocado con una persistente pandemia y la imposibilidad de reactivar la actividad de las principales zonas turísticas. Los datos del sector apuntan a una mejora de la situación con respecto a un año pasado de nula actividad pero muy lejos de lo deseado. En plena polémica por el hecho de que las restricciones se apliquen más a la movilidad en la Península que a la llegada de turistas extranjeros, lo cierto es que estos últimos serán clara minoría y lejos de los cuatro o cinco millones que llegaban por estas fechas antes de la pandemia. A los turistas extranjeros se les exige una prueba antivirus PCR en los aeropuertos. Las restricciones a la movilidad inside han afectado también al tráfico ferroviario, que sigue muy por debajo de los niveles prepandemia.
El 61% de los españoles preveía quedarse en casa esta Semana Santa, según una encuesta realizada por la asociación Aecoc recientemente. El temor al contagio del coronavirus y la incertidumbre económica está haciendo estragos en los hábitos de consumo y de vida de los españoles. Pero además, las restricciones a la movilidad son el elemento clave para que esta Semana Santa no sea propicia a grandes viajes, aunque siempre hay excepciones, ya que todavía existen países que no requieren ni cuarentenas ni PCR a los turistas.
Fuentes de Renfe reconocen que la oferta de billetes se ha situado para la Semana Santa en torno al 50% de la existente en las mismas fechas del 2019, con una demanda media de solo el 30% (y más ocupación en días laborables). En el caso de los vuelos, las principales aerolíneas anunciaron hace semanas un incremento de su oferta para estos días. Hay programados para este periodo (entre el 26 de marzo al 5 de abril) 18.100 vuelos de ida y vuelta en España, un 31% más que los operados en los diez días previos (entre el 12 y el 22 de marzo), según los datos de AENA. En specific, los vuelos nacionales programados han crecido un 24% (11.000), mientras que los internacionales se han incrementado un 45% (7.100). En el caso de Iberia Categorical ha aumentado su conexión con las islas (solo cuenta con vuelos nacionales), un 62% a Canarias y un 40% a Baleares, en comparación con la primera semana de marzo, según Iberia. Se prevé la llegada de 3.500 vuelos a España entre el 26 de marzo y el 5 de abril, de los cuales 1.000 tienen como origen Alemania, un 200% más de lo operado en los 10 días previos (330 vuelos). El día de mayor tráfico en los aeropuertos de la crimson de AENA será el domingo 4 de abril, con 2.048 operaciones, seguido del lunes 5 de abril, con 1.772, y el domingo 28 de marzo, con 1.752.
“Las previsiones que manejamos para Semana Santa es que no vamos a llegar a un 20% de la facturación del año 2019, lo cual es un auténtico desastre. Había una cierta expectativa y se habían hecho reservas en las zonas de sol y playa y en muchas ciudades (…) pero los cierres perimetrales han hecho que se cancele todo”, criticó el secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), Ramón Estalella. “Con esta situación de pandemia, la gente no se va. Ahora no se está pensando en viajar”, opinó el presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), Carlos Garrido.
Según el presidente de la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (Acave), Martí Sarrate, “se ha registrado un pequeño incremento de reservas con respecto al año pasado, pero en ningún caso se ha logrado la Semana Santa que esperábamos en un proceso normal de reactivación”. Para Sarrate, al no abrirse los cierres perimetrales y no ser posible viajar entre comunidades autónomas “no se va a notar un aumento de las reservas a través de las agencias de viajes. Se van a hacer más desplazamientos en coche, o hacia segundas residencias”. Sí que se ha registrado una mayor demanda en torno a las estaciones de esquí en agencias especializadas, o en turismo rural, pero apenas nada en turismo de ciudad “con expectativas muy flojas”. La patronal de las agencias de viajes prevé que el proceso de reactivación se produzca en el segundo semestre, a lo que contribuirán la celebración de eventos y ferias. “La Semana Santa será más bien pausada y tranquila”, concluye Sarrate. Cerca del 63% de los empresarios del sector hotelero descartan la recuperación complete de la actividad turística hasta la Semana Santa del año que viene, según un estudio de Randstad Analysis.
Reservas
Según Sara Padrosa, directora de SiteMinder, firma especializada que monitoriza las reservas de 35.000 hoteles y 400 canales de reservas, las reservas han aumentado hasta situarse en torno al 41,5% de los niveles del 2019, lo que supone un avance importante con respecto al peor dato de la pandemia registrado en enero (21%). En la ciudad de Barcelona, los niveles de reserva para la semana próxima se sitúan en torno al 25,9% de los niveles del 2019. Según esta misma fuente, en lo que va de marzo, el 71,31% de los viajeros que han hecho una reserva en un lodge español para Semana Santa o para el resto del año han sido turistas residentes en España. Los extranjeros son minoría.
La agencia de viajes Edreams considera que se están percibiendo “signos claros de recuperación desde que comenzó el programa de vacunación” y que “el interés por viajar en Semana Santa aumentó el 280% entre los meses de enero y marzo, lo que demuestra las crecientes ganas de viajar de los españoles tras un largo periodo de confinamiento”. Según esta agencia de viajes de web los 10 destinos más buscado para esta Semana Santa han sido Palma de Mallorca, Barcelona, Cancún, Tenerife, Sevilla, París, Madrid, Tánger, Estambul e Ibiza. Los principales mercados emisores de turistas han sido Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Suiza, Dinamarca, Austria, Países Bajos y Suecia.
Entre los hoteles, la recuperación es efectivamente lenta. Según la cadena Hotusa las perspectivas para Semana Santa no son tan optimistas como lo previsto hace unos meses, como consecuencia de las restricciones a la movilidad. “Ante la pérdida del cliente extranjero, estamos apostando por el cliente de proximidad adecuando para ello nuestra comercialización y diseño de la oferta”, explicaron fuentes de la cadena barcelonesa. Han puesto en marcha una promoción dirigida a los “clientes turistas vecinos”, describen. Bajo el lema ‘Ven a cenar y te invitamos a dormir’ pretenden compensar la falta de turistas extranjeros o de otras comunidades autónomas.
Caravanas
La Asociación Española de la Industria y el Comercio del Caravaning (Aseicar) confirma que el alquiler de autocaravanas alcanzará el 70% de ocupación esta Semana Santa, tras una caída del 60% de actividad al acabar el pasado verano. Las restricciones de movilidad afectan especialmente al sector. Incluso para la semana próxima se pueden todavía encontrar algunas ofertas (en torno a 750 euros la semana en una cámper de cuatro plazas). La incertidumbre sanitaria ha afectado a la matriculación de nuevos vehículos, que cayó en torno al 30% en los primeros meses de este año.
Comarcas catalanas
Pero no todo son malas noticias. El sector del turismo rural del centro de Catalunya espera alcanzar cifras de ocupación del 90% esta semana que viene. La Associació de Agroturisme del Berguedà confirmó a la agencia ACN las buenas perspectivas, aunque con más problemas para alquilar las casas rurales de mayor tamaño. En el Solsonès y el Alt Anoia también se espera una plena ocupación, mientras que en el Bages y Osona todavía se podía encontrar algún establecimiento. Las reservas en la zona de Montserrat la ocupación se aproximaba este viernes al 100%. En el Berguedà y Solsonès se esperan ocupaciones de hasta el 90% y apuntan que los establecimientos que no se han alquilado son aquellos que tienen mucha capacidad y, por tanto, no se ajustan a las limitaciones de grupos burbuja.
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En el caso de los alojamientos de la costa, la falta de turistas extranjeros es un lastre importante. Numerosos hoteles y cámpings de la costa permanecerán cerrados. En Sitges, por ejemplo, solo están abiertos el 60% de los hoteles, aunque la ocupación superará el 70%, informa ACN.
En el caso del sector turístico del Camp de Tarragona y de Terres de l’Ebre las expectativas para esta Semana Santa estarán lejos de la plena ocupación. No hay turistas extranjeros, por lo que la mayoría de los los grandes hoteles de la costa Daurada y centros de ocio como Port Aventura seguirán cerrados. Las segundas residencias en las comarcas del Priorat, Terra Alta o el delta del Ebro contribuirán a reactivar la depauperada economía de bares y restaurantes.
” Fuentes www.elperiodico.com ”
