- Sanidad y las CCAA aprueban el plan para San José y Semana Santa
- Guía de restricciones en los días festivos: qué se podrá hacer
De nuevo en el horizonte se atisban días festivos que pueden poner en un brete la recuperación de la situación epidemiológica provocada por el coronavirus SARS-CoV-2 que se ha dado tras el retroceso en la curva de positivos de la tercera ola. Aunque la ciudadanía española está a las puertas de unas fiestas laborales muy distintas a la Navidad, en las que a priori las comunidades se veían ‘obligadas’ a ser un tanto flexibles ante unas vacaciones que se pasan en familia, lo cierto es que los festivos de Jueves y Viernes Santo han planteado tradicionalmente uno de los grandes puentes a disfrutar del año, de acuerdo con lo que recoge el calendario laboral, de ahí la estampa que se repetía cada año: playas y hoteles de la costa llenos, con reservas al 100% con bastante antelación a la llegada de la Pascua.
Sin embargo, la Semana Santa se vivirá en 2021 de forma totalmente diferente, pues Sanidad y las comunidades autónomas ya se han puesto de acuerdo, con mayoría en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) y el único voto en contra de la Comunidad de Madrid, para confinar perimetralmente cada región sin permitir desplazamientos de ocio, quedando los viajes entre comunidades justificados únicamente por los motivos de fuerza mayor recogidos en el Real Decreto 926/2020 por el que se declaró el estado de alarma para varios meses el pasado 25 de octubre. Esta medida es de obligado cumplimiento en todo el país, salvo las islas Canarias y Baleares, pues se va a publicar una orden en el Boletín Oficial del Estado (BOE), y a ella se añaden otro tipo de restricciones como el toque de queda o un limitado número de asistentes en encuentros sociales. En lo que atañe a la limitación nocturna de la movilidad y la actividad, se pide a las comunidades que establezcan un toque de queda, “como máximo”, de 23:00 a 6:00 horas, aunque se permite un cierto margen para adaptar la hora de inicio en cada territorio, sin poder retrasar esta limitación. Esto deja la puerta abierta a que las regiones puedan adoptar horarios inferiores, es decir, adelantar aun más el toque de queda en su comunidad.
Así, de acuerdo con el borrador de restricciones que ya se adelantó este martes, la movilidad masiva que creaba atascos y caravanas en las carreteras de todo el país en la víspera de la Semana Santa no se replicará en esta ocasión al haberse puesto de acuerdo, a pesar de las reticencias que ha mostrado hasta el closing la Comunidad de Madrid, las regiones para evitar al máximo desplazamientos innecesarios. El cierre perimetral no solo afectará a todo el país del 26 de marzo, el viernes previo al Domingo de Ramos, hasta el 9 de abril —un periodo de Semana Santa en el que las islas Canarias y las Baleares, beneficiadas por su condición de territorios insulares, quedan exentas de este ‘confinamiento’, aunque solo se permiten de igual forma los viajes justificados por el estado de alarma—; sino que también se aplicará del 17 al 21 de marzo en aquellas comunidades en las que se considera festivo el día 19, jornada en la que se celebra la festividad de San José y se homenajea también a los padres. Son siete regiones en whole las consideran fiesta laboral este día: Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Comunidad de Madrid, Región de Murcia, Comunidad Foral de Navarra y País Vasco.
El cierre en Semana Santa afectará a todo el país del 26 de marzo al 9 de abril. Aunque las islas se libran, solo se podrá viajar de forma justificada
Tras ratificar este miércoles la hoja de ruta de los desplazamientos en Semana Santa y el puente de San José, se confirma el planteamiento que había dado a conocer hace una semana la Comisión de Salud Pública, en la que se integran las distintas regiones españolas y el Ministerio de Sanidad, cuando informó en una nota de prensa recogida en el sitio net de la Moncloa de que en estas fechas se hacía necesario “limitar la movilidad y los contactos”, así como no bajar la guardia en las dos semanas previas al inicio de la Semana Santa —es decir, a partir de esta misma semana— flexibilizando las medidas “aunque los indicadores sean favorables”.
“Se debe evitar todos aquellos viajes que no sean necesarios y se especifica que la movilidad estará limitada por el cierre perimetral de todas las comunidades, salvo las excepciones reguladas por el estado de alarma, en cuyo caso se recomienda una prueba diagnóstica de infección activa (PDIA) antes o a la llegada”, recogía en su declaración de intenciones antes del CISNS de este miércoles la Comisión de Salud Pública. Este plan de acción propuesto por Sanidad y ratificado con el voto de las comunidades, con la única excepción de Madrid, es de obligado cumplimiento, por lo que las regiones, a excepción de las islas Canarias y de Baleares, no tienen margen de actuación para flexibilizar el cierre perimetral. Así las cosas, en ningún caso podrán darse viajes por razones de turismo u ocio entre comunidades, a pesar de que el acuerdo plantea “medidas de mínimos”. “Si hay una comunidad autónoma que por su situación epidemiológica entendiera que tiene que restringirlas, lo podrá hacer”, ha destacado la ministra de Sanidad, Carolina Darias.
En lo que sí podrán tener las CCAA cierta potestad para decidir será en la limitación nocturna de la actividad y movilidad, que se podrá adaptar en cada territorio teniendo en cuenta un cierto margen de adelanto y partiendo de la propuesta base que se ha lanzado en el CISNS: toque de queda como máximo de 23:00 a 6:00 horas durante el puente de San José en las comunidades en las que este 19 de marzo es festivo y en todo el país, a excepción de las islas, en plena Semana Santa. Además, el límite máximo de integrantes que pueden acudir a reuniones sociales y familiares se fija en un número máximo de cuatro personas en espacios públicos cerrados y seis en lugares al aire libre, con la excepción de aquellas personas que pertenezcan al mismo núcleo de convivencia. En este sentido, además, la Comisión de Salud Pública ha acordado que no se permiten los encuentros sociales en domicilios o en otros espacios cerrados privados con no convivientes, por lo que en viviendas solo podrán darse reuniones entre personas convivientes.
” Fuentes www.elconfidencial.com ”
