La carrera por volar primero
El entusiasmo por los eVTOL no viene solo de los inversores, sino que es un interés compartido también por los fabricantes y las aerolíneas. Ya lo advertía VFS en su informe en el que reportó más de 300 compañías desarrollando este tipo de vehículos. Gigantes de la industria como la estadounidense Boeing, el francés Airbus y la brasileña Embraer también están en el negocio, cada una diseñando su propio “auto volador”.
De los tres, el de Boeing es quizá el más innovador, pero también arriesgado, al ser un modelo autónomo que no requerirá de pilotos. Para lograrlo, la estadounidense trabaja de la mano de Wisk, una three way partnership en la que acaba de inyectar US$ 450 millones con el fin de impulsar su proyecto de eVTOL.
Airbus, en cambio, tiene una propuesta basada en el concepto “multicóptero” denominada CityAirbus Subsequent Gen, de un ala y cuatro asientos, que espera comenzar a probar el próximo año.
La brasileña Embraer también da pasos agigantados en este camino a través de Eve City Air Mobility, su unidad encargada de diseñar el vehículo que espera poner a volar en 2026. Hasta finales del año pasado Eve tenía pedidos de 17 clientes a través de cartas de intención no vinculantes, que resulta en una cartera de 1.735 eVTOL valorada aproximadamente en US$ 5.000 millones, según reporta en su sitio net.
En esta carrera por poner a volar el primer eVTOL, la compañía que ha tomado ventaja es la californiana Joby Aviation, que a inicios del año pasado compró Uber Elevate -unidad aeroespacial de la tecnológica estadounidense- y que tiene a Toyota entre sus principales financistas. Joby ha logrado las primeras certificaciones y en enero consiguió el vuelo más rápido jamás registrado para un eVTOL al viajar a 330 km/h. Sin embargo, no todas son buenas noticias en torno a esta compañía. La firma aeroespacial estrelló su prototipo durante una prueba efectuada el 16 de febrero, lo que podría hacer aterrizar el entusiasmo inversor.
Así como Joby, la también estadounidense Archer Aviation, la alemana Lilium y la británica Vertical Aerospace han logrado importantes avances en sus modelos y esperan el despliegue a escala de sus “taxis voladores” entre 2023 y 2025.
Una meta ambiciosa a juicio de Carlos Ozores, especialmente considerando que los pedidos reportados hasta el momento no son más que intenciones y no ha habido traspaso de fondos de las aerolíneas a los fabricantes.
Desde Latinoamérica, solo las aerolíneas Azul Linhas Aéreas Brasileiras y Gol Linhas Aéreas han hecho solicitudes y anuncios de inversiones. La primera alcanzó un acuerdo con Lilium valorado en US$ 1.000 millones por 220 eVTOL con capacidad para seis pasajeros, que espera recibir en 2025. La segunda, en tanto, prevé contar con 250 eVTOL del modelo VA-X4 del fabricante Vertical Aerospace a través de un acuerdo suscrito con el arrendador de aeronaves irlandés Avolon.
Para el consultor René Armas Maes, el interés de estas aerolíneas por incursionar en esta vertical de la industria aérea está, básicamente, en el hecho de ofrecer un servicio diferenciador y optimizar los ingresos por pasajeros. Sin embargo, cree que las líneas aéreas probablemente se enfoquen solo en transportar a pasajeros desde centros de ciudades o centros financieros hasta sus hubs.
Por eso, para Alberto Torrijos, el mayor interés proviene de aerolíneas con un segmento corporativo importante del que luego podría surgir un modelo de negocios más enfocado en el “ridesharing” en el aire, así como el de alquiler de flotas para servicios ejecutivos o entrega de productos.
Pero que las aerolíneas tradicionales ofrezcan este servicio de “taxi aéreo”, es -según Carlos Ozores- “una fantasía que carece de lógica”. “Incorporar un negocio tan distinto al principal, que no aporta sinergias, que generaría mucha complejidad y costos adicionales, no tiene sentido, y más aún cuando el aporte de capital para viabilizar los eVTOL es enorme”, señala.
Quizá por eso, solo dos aerolíneas latinoamericanas se han sumado a esta aventura, en contraste con Estados Unidos, donde sus principales líneas aéreas cuentan con pedidos de eVTOL. En la región, por ejemplo, Latam Airways -el mayor grupo aéreo- no tiene en sus planes inmediatos entrar en este negocio. “Son cosas que estamos explorando, pero no creo que sea algo tangible en los próximos años”, declaró el CEO de la compañía, Roberto Alvo, en una entrevista al medio especializado Aeronaves.com.
Más allá de la industria aerocomercial, la también brasileña Flapper -una empresa de aviación privada que realiza vuelos chárter en la región- anunció recientemente sus intenciones de cambiar la movilidad urbana en las grandes ciudades de América Latina a través del servicio de “taxis voladores”. Para ello, Flapper se alió con la estadounidense Jaunt Air Mobility a través de la cual adquirirá 25 eVTOL y, aunque no ha indicado cuándo comenzará a ofrecer el servicio, sí adelantó que prevé hacerlo en Bogotá, Ciudad de México, Santiago de Chile y São Paulo.
” Fuentes www.americaeconomia.com ”
