El pasado mes de noviembre, para sorpresa de todos y cada uno de los profesionales del sector, Ryanair daba un giro radical a su estrategia de distribución. La low price irlandesa anunciaba su vuelta a Amadeus, GDS con el que había roto relaciones cinco años atrás, en diciembre de 2017 (Giro radical de Ryanair: intenta acercarse a las agencias de viajes).
Este golpe de timón fue visto como un posible intento de acercamiento al canal de agencias de viajes, con el que ha protagonizado sonoras disputas a lo largo de los años. Sin embargo, la dirección de la compañía niega que tenga intención de reestablecer o mejorar su relación con la intermediación turística.
En declaraciones a Preferente, su CEO, Eddie Wilson, explica que “con este acuerdo no buscamos trabajar o acercarnos a las agencias de viajes”.
“Nuestro foco está puesto en el corporativo. Los consumidores corporativos quieren tener acceso con un sistema de gestión de viajes. Ahí tenemos potencial de crecimiento, de negocio. Si trabajas en KPMG o PWC y preguntas por qué no voláis con Ryanair, dicen que es porque no tenemos ese canal corporativo”, sostiene.
El directivo va más allá. Llega a predecir “el fin de la intermediación” en un futuro próximo. Asegura, además, que “no necesitamos tener esa relación”, incidiendo en que su sistema de distribución “es muy rápido, a través de la app y la web”.
Wilson recuerda que antes de la explosión de Web, “las agencias de viajes nos aplicaban un recargo de entre el 9 y el 10% para operar a través de su sistema”. “Realmente para nosotros las agencias de viajes es un canal muy pequeño”, zanja.
” Fuentes www.preferente.com ”

