El debate está abierto en las redes sociales, luego de que este sábado -14 de enero- se publicara en SEMANA la columna titulada ‘Por el derecho a no querer viajar con perros’, de Diana Giraldo.
En su columna en SEMANA, la periodista expuso los duros señalamientos que hoy en día recibe una persona que se atreve a decir que no le gustan los perros. Y más, si debe viajar en un avión, por largas horas, junto a un canino.
Como period de esperarse, en Twitter las reacciones a favor y contra alrededor del planteamiento central de la columna, abrieron un debate entre los mismos internautas.
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Al respecto, algunos internautas comentaron: Yo tengo mascota, pero de igual manera hay personas que no les gusta y ahí qué se puede hacer, no les gusta y ya. Pienso que cuando tú hagas tu examine in, la aerolínea debe informar si el pasajero del lado lleva mascota y ahí tú decides. Esa es mi opinión (…) El deseo de miles de personas conscientes que buscan las mejores condiciones para su mascota es una realidad que no debe ser ignorada… Se necesitan soluciones para esta demanda (…) Total. Los perros en el patio de la casa (…) El problema no es si el perro es de apoyo emocional o no, el problema es si las bodegas de los aviones son espacios aptos para nuestras mascotas… Creo que si lo fueran, esta situación no existiría (…) Los animales son muy bonitos tenemos que cuidarlos, pero cada uno en su lugar”.
Más reacciones sobre la columna de SEMANA:
En su columna en SEMANA, la periodista Diana Giraldo destacó que, si bien están bien que los perros de soporte emocional viajen en los aviones en compañía de su propietario, cada vez están apareciendo más caninos, hasta de gran tamaño, con dichos certificados.
Como quien cube, de “un momento a otro un montón de viajeros empezaron a sufrir trastornos emocionales y psicológicos que los obligaban a viajar con su mascota”.
“Es válido que los llamados perros de soporte emocional viajen en los aviones en compañía de su amo cuando estos tienen afectaciones emocionales o psicológicas tales que necesitan de su presencia para superar situaciones como fobias, ataques de pánico o depresión profunda. Es decir, cuando es imprescindible su presencia para garantizar el bienestar emocional y físico de sus dueños. Pero lo que antes era excepcional, ver a un viajero en compañía de estos perritos, empezó a convertirse poco a poco en la regla, y así en cada vuelo fueron apareciendo más y más perros con certificados de soporte emocional, y cada vez más y más grandes”, se indicó en la columna.
En tal sentido, Giraldo advirtió -en su columna- que el tema se agravará a partir del 1 de febrero del presente año, teniendo en cuenta Avianca ha anunciado que endurecerá sus políticas de transporte de mascotas en cabina.
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Por lo tanto, a partir de esa fecha no podrían viajar más de seis perros por vuelo, estos no podrán pesar más de 10 kilos y tendrán que permanecer durante el vuelo en guacales o maletas aptas para ello.
“De inmediato, la furia se desató: que son hijos, igual que los bebés que lloran y nadie pide que los bajen del avión; que el mundo tendrá que irse acostumbrando a que los perros sean reconocidos como miembros de familia con los mismos derechos de todos sus miembros; que los perros son mejores seres vivos que los humanos y que por eso merecen incluso un trato mejor que el que se les da a sus vecinos de especie”, agregó Giraldo en su columna SEMANA, que podrá leer completa haciendo clic aquí.
” Fuentes news.google.com ”
