El cucuteño Hender Yamith Castellanos Moreno es un motero independiente, quien en sus viajes a los pueblos cercanos, o aquellas largas travesías, siempre está acompañado de su esposa, Diana Paola Vásquez Espinosa, con quien comparte su pasión por la aventura y la sensación de libertad que da montar en motocicleta en contacto con la naturaleza.
Es independiente porque los recorridos son con su pareja, pero confiesa que le gustaría hacer parte de alguna de las asociaciones que existen en Cúcuta, en desplazamientos con grupos grandes y bien organizados, que hacen honor a la filosofía que distingue a los amantes de las motocicletas con valores de compañerismo y fraternidad.
Sin embargo, el ser una especie de lobo solitario le permite ciertas libertades, contrario a las rígidas reglas de los motoclubes, como fijar una ruta predeterminada, no adelantar en carretera al líder del grupo y solo parar en aquellos sitios escogidos en consenso.
Eso, cube Hender, quien tiene 25 años, puede limitar el disfrute de un viaje, porque cuando se va según las propias reglas, es posible tomar rutas diferentes, detenerse en cualquier paraje que llame la atención, contemplar un hermoso atardecer, embeberse del paisaje, disfrutar las frescas aguas de un manantial a la vera de un camino o degustar de una taza de café en la casa de una humilde familia campesina, cosas que hacen más atractiva esta forma de vida y le imprimen cierto aire de aventura a cada salida.
La afición la cultiva Hender desde pequeño, cuando bajaba movies que lo llevaban a explorar en su imaginación recónditos parajes, volar por entre nubes para llegar a pueblos y regiones lejanas y conociendo regiones como lo está cumpliendo ahora, principalmente pueblos, ciudades y lugares recónditos de Colombia.
Viajar en carro pude ser más confortable y seguro, pero hacerlo en motocicleta es parte de ese espíritu de aventura y adrenalina que implica hacer largos trayectos, en una apuesta en la que nunca se sabe qué puede pasar, sentir el aire, el sol o el frío que pueden ser intensos, contemplar el verde de la naturaleza y colorido paisajes, siendo estas sensaciones las que los motivan a soñar con una nueva salida, asegura Hender.
“La motivación más grande que tengo es conocer, disfrutar la vida al máximo, particularmente saber de la cultura y costumbres de la gente de nuestro país. En un futuro proyecto viajar en mi propio vehículo a otros países como Ecuador y Perú y hasta donde pueda llegar”, agrega el viajero.
Lugares para el recuerdo
Las primeras salidas las hizo hace más de cuatro años en una moto Pulsar 135, modelo 2013, que cambió por la que tiene actualmente, una moto de la misma marca NS 200, modelo 2021, con más capacidad y comodidad para viajes largos, “con la que ya he recorrido muchos kilómetros”.
Sus primeros viajes fueron a pueblos de Norte de Santander como Cácota, Salazar y Arboledas, así como a municipios de Santander como la capital Bucaramanga, Málaga, Girón y San Gil, entre otros.
Su interés por conocer la geografía colombiana lo ha llevado por carreteras del Cesar, llegando a Valledupar, capital de la música vallenata, y el más reciente a punta Gallinas, en la península de La Guajira.
En esos recorridos ha llegado a Cartagena, Santa Marta y Palomino, uno de los cinco corregimientos del municipio de Dibulla, en La Guajira.
” Fuentes www.laopinion.com.co ”
