El turismo ha entrado definitivamente en campaña. Tras varios años de paz social en Barcelona gracias, en buena parte, a la pandemia, el regreso de la normalidad ha traído consigo una oleada de protestas en diferentes barrios de la capital catalana. La alcaldesa, Ada Colau, se siente a gusto en este debate, a diferencia del resto de candidatos, y ha recogido el guante. Así, esta misma mañana ha presentado su plan contra el turismo masivo, que pasa por tres ejes: menos cruceros, menos tiendas de souvenirs y menos apartamentos turísticos.
Según alcaldesa, ahora, en temporada alta, pueden llegar a la ciudad más de 400.000 cruceristas en un mes, con picos de 25.000 en un solo día. Por eso, Colau habla “no de limitar, sino de decrecer” y por eso defiende medidas para que el límite sea, como máximo, de 200.000 cruceristas cada mes.
Con esta propuesta, Colau quiere seguir los pasos que han dado otras ciudades como Palma para reducir la actividad del turismo de cruceros. Ahora bien, recuerda que para hacerlo posible es necesario un acuerdo con el Parlament y la Generalitat de Catalunya. “Ya hemos comenzado esta interlocución”, ha dicho, recordando que “las fuerzas de izquierdas tenemos mayorías”.
Aparte, Ada Colau ha pedido a la Generalitat poder revocar licencias de pisos turísticos si “operan de forma ilegal”, sobre todo después del caso de la calle de Tarragona. Ahora bien, ha sido también contundente en cuanto a las tiendas dedicadas exclusivamente al turismo, como las de souvenirs, que se han multiplicado en los últimos años en puntos como la Rambla, los entornos de la Sagrada Familia o el Parque Güell. “Expulsan el comercio de proximidad”, ha opinado.
Por eso, la alcaldesa pide que también se pueda revocar las licencias de estos comercios por la situación de “saturación absolutamente inasumible” a la que se ha llegado.
” Fuentes www.larazon.es ”
