Netflix se anotó un tanto con el fichaje de Shonda Rhimes en 2017, ya que además logró arrebatar a Disney a una de las creadoras de collection de televisión más cotizadas. Sin embargo, no fue hasta la llegada de ‘Los Bridgerton‘ a finales de 2020 cuando quedó claro que había sido un movimiento acertado por parte de la plataforma de streaming.
No obstante, Rhimes ejercía únicamente como productora en ‘Los Bridgerton‘, por lo que su primera obra para la plataforma es ‘¿Quién es Anna?‘. En ella se mezcla una potente historia actual con el hecho de ser la primera serie creada por la autora de ‘Anatomía de Gray‘ desde el lanzamiento de ‘Scandal‘ en 2012.
Historia basada en hechos reales
A mediados de la década de 2010, el nombre de Anna Delvey se hizo conocido en la alta sociedad de Nueva York. Nadie tenía ninguna razón para cuestionar si ella pertenecía a ese mundo. Había fotos suyas en los clubes más importantes y lucía un sinfín de atuendos de los mejores diseñadores. Daba cientos de dólares de propina a los camareros y recepcionistas de hoteles mientras hablaba una y otra vez sobre la Fundación Anna Delvey, un membership privado de miembros para los nombres más importantes de la sociedad. Al ultimate, se deshizo toda su crimson de mentiras y se descubrió la verdadera identidad de Delvey.
Anna Delvey no period una heredera, no period rica y ni siquiera period alemana. Aprovechando el tiempo que tarda la mayoría de los bancos en retirar fondos, Anna Sorokin, nacida en Rusia, se involucró en un elaborado esquema de cheques falsos, un plan que básicamente consiste en decirle a un banco que está depositando fondos de una cuenta en otro banco y retirarlos. Ese dinero antes de que nadie se dé cuenta de que, para empezar, nunca hubo dinero. Eso representó la mayor parte del dinero que robó. En cuanto al resto, period una maestra en dar propinas estratégicas a los camareros para que se “olvidaran” de pedir una tarjeta en el archivo. Anna Sorokin fue una mujer que llegó a Estados Unidos sin nada. A través del ajetreo, la ambición y un guardarropa increíble, estuvo a punto de convertir esa nada en 22 millones de dólares.
En este caso no hubo ultimate feliz
Durante el juicio, el abogado defensor de Delvey (el mediático Todd Spodek) señaló que ella no había hecho nada malo, que simplemente había explotado un sistema, fácilmente seducida por la ostentación y el glamour, y había contado varias mentirijillas por el camino. “Mi motivo nunca fue el dinero. Yo tenía hambre de poder“, comentó Delvey, que finalmente fue condenada a entre cuatro y doce años de prisión por hurto mayor y robo de servicios.
Fue estando ya encerrada en la cárcel de Rikers Island cuando varios medios se hicieron eco de su historia.
” Fuentes www.mundodeportivo.com ”
