Con el décimo aniversario de Oryx como escenario, la Borderless Gala demostró que la alta cocina es, ante todo, un motor de cambio. Lo que inició como una cena conmemorativa en el Grand Hotel evolucionó en un manifiesto de solidaridad comunitaria, logrando congregar al liderazgo culinario de la frontera para recaudar $2.5 millones de pesos que fueron donados a los bomberos tijuanenses, redefiniendo el propósito de celebrar el éxito.
Bajo una atmósfera vibrante y cargada de orgullo local, la gala no solo conmemoró el éxito de Oryx, sino que fungió como plataforma para recaudar fondos destinados a la modernización digital del equipo de comunicación de los bomberos, quienes operan con una fuerza de casi 500 elementos al servicio de la ciudadanía.

El Chef Ruffo Ibarra, anfitrión del evento, lideró una colaboración sin precedentes. Los chefs más influyentes de la región —Benito Molina, Solange Muris, Miguel Méndez, Janina Garay, Esteban Lluis, Juan Cabrera, Sergio Camacho, , Davin Waite, Marcelo Hisaki, Lala Noguera y Lula Martín del Campo— unieron sus talentos para diseñar una experiencia sensorial que puso en alto el nombre de Baja California.
Nuestra intención es que esta gala se convierta en una tradición anual, afirmó Ibarra. Los bomberos son héroes que salvan vidas en tierra y mar; y la comunidad gastronómica nos reunimos para decirles que no están solos.
La experiencia fue complementada por una curaduría de mixología de vanguardia a cargo de figuras como Nicolás Torres, Stephen Kurpinsky, Kevin Tocino, Eliza Hoar, Ben Rojo y César Sandoval, quienes maridaron la noche con propuestas creativas. El clímax emocional de la velada llegó con las potentes voces de Franki Di y Laura Caro, cuya interpretación llenó el salón de un profundo sentimiento de pertenencia y gratitud.
Rafael Carrillo Venegas, Director de Bomberos, destacó que este evento se traducirá en beneficios tangibles para la seguridad de Tijuana, permitiendo que la corporación dé el salto hacia tecnologías digitales necesarias para su operación diaria.
Con este evento, Oryx reafirma su posición no solo como un pilar de la gastronomía fronteriza, sino como un agente de cambio social, demostrando que en Tijuana, el talento y el altruismo no conocen fronteras.
