Las palabras, pese al trumpismo, reflejan la realidad de quienes las mencionan.
No es casualidad que el presidente Emmanuel Macron haya mencionado: “No hay seguridad para los europeos si no hay seguridad para Rusia”. Lo dijo durante la conferencia conjunta con el presidente Putin luego de su reunión cara a cara que duró poco menos de 5 horas.
En la frase del presidente francés no aparece Estados Unidos. La postura del presidente Biden, al parecer, lo hace estar al margen de la negociación que ha catalizado Macron en las últimas horas. Sus posturas, las de Biden, son extremistas, por lo menos desde el 23 de enero, día en el que la secretaría de Estado ordenó a sus diplomáticos en Kiev evacuar a sus familiares.
Esa noche, el jefe de la diplomacia de la Unión Europea Josep Borrell tomó distancia de la medida estadounidense al mencionar que no hay planes de retirar a los familiares de diplomáticos europeos.
El presidente ruso calificó de “histérica” la reacción de Biden, mientras que el presidente de Ucrania, Zelenski, se molestó con el tono alarmista del mandatario estadounidense.
La Casa Blanca, con el ánimo de defender su postura frente a la disaster, provocó que sus agencias de inteligencia filtraran información a The Washington Put up sobre lo que sería un ataque inminente de Rusia a Ucrania.
Es evidente que la estrategia del presidente Biden es maximalista. Y algo más, el presidente lo hace público. El lunes recibió al canciller alemán Olaf Scholz en la Casa Blanca. Frente a la prensa, Biden amenazó a Rusia de cancelar el gasoducto Nord Stream 2 en caso de que invada a Ucrania. Sin embargo, la amenaza también es contra Alemania y contra todos los países europeos que reciben fuel ruso.
El presidente Macron ha tomado la cabecera de la negociación frente a Rusia.
Crítico de la OTAN y raspado por Biden en su acuerdo con Australia y Reino Unido frente a China, el presidente francés está a dos meses de las elecciones presidenciales de su país.
“La crisis puede permitir que Macron muestre su liderazgo. Puede que sea él quien encuentre el camino para la desescalada”, señala Clément Beaune, secretario de Estado para Asuntos Europeos (Le Monde, 8 de febrero).
Un periodista le preguntó a Macron si decidirá buscar la reelección. El presidente dijo: “Ya he dicho lo que pienso de los proyectos; la ilusión y el amor que le tengo a nuestro país, pero antes que nada estoy obsesionado con que la fase de la pandemia y el pico de la crisis geopolítica queden atrás” (Le Voix du Nord, 2 de febrero).
Por los comentarios después de su encuentro con el presidente Putin, Macron apuesta a relanzar los acuerdos de Minsk (Alemania, Ucrania, Rusia y Francia) para encontrar una solución al conflicto. De lograrlo, representaría una medalla de oro en el inicio de su campaña electoral.
Es evidente que el presidente Biden no encuentra una sola voz en la Unión Europea. Lo sabe Borrell. Lo dejó claro Orbán con su viaje a Moscú.
La semana pasada entrevisté a la embajadora de Ucrania en México, Oksana Dramaretska. Le formulé la pregunta sobre las diferencias que existen entre el presidente Biden con algunos países de la Unión Europea sobre el conflicto. Me respondió que no había diferencias: “Considero incorrecta su declaración sobre “otra postura” de Europa, referente a las sanciones” (El Economista, 30 de enero).
La realidad muestra que las diferencias entre varios países europeos con Estados Unidos son reales, pese a que los comunicados de prensa, en el 99% de los casos, son políticamente correctos.
Alemania desea encender el Nord Stream 2, no hay duda. También los presidentes europeos que sufrirían un desgaste si el precio del fuel continúa subiendo.
Operación Macron, en marcha.
@faustopretelin

Consultor, académico, editor
Globali… ¿qué?
Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Common, Milenio. Ha publicado en revistas como International Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Type, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.
” Fuentes www.eleconomista.com.mx ”
