Las aerolíneas cancelaron el domingo más vuelos citando falta de private debido a problemas relacionados con el COVID-19, en momentos en que las penurias para quienes desean viajar se han alargado más allá de la Navidad sin un indicio claro de cuándo podría reanudarse la normalidad de las salidas y las llegadas.
A nivel international, las aerolíneas cancelaron más de 2.700 vuelos para el domingo en la noche y casi alcanzaban las más de 2.800 cancelaciones del día previo, según cifras de FlightAware. El sitio no explicó por qué fueron cancelados los vuelos.
Ómicron podría también avivar la ya fuerte inflación si paraliza fábricas y puertos, lo que demoraría embarques y causaría una nueva subida de precios.
“Una reapertura plena de la economía estadounidense volverá a demorarse otra vez”, dijo Robin Broooks, economista principal en el Institute of Worldwide Finance, un grupo de firmas financieras.
Sin embargo, se desconoce de cuánto será la magnitud de los perjuicios y su duración. Por el momento, la variante está causando estragos en los viajes.
Más de 1.100 vuelos de llegada, salida o en marcha dentro de Estados Unidos fueron suspendidos, según el sitio net que les da seguimiento FlightAware.
Esa cifra supone un incremento de casi 1.000 sobre el sábado y unos 130 más fueron cancelados para este lunes.
Delta, United, JetBlue y American atribuyeron a ómicron la escasez de private que obligó las cancelaciones, unidos a los empleados que se han negado a vacunarse.
“Esto fue imprevisto”, declaró la portavoz de United, Maddie King, sobre los efectos de la variante en el private.
” Fuentes www.diariolasamericas.com ”
