Bogotá, Colombia.- El pasado 27 de febrero la low value colombiana Viva anuncio la suspensión de la totalidad de sus operaciones ya que, según la compañía, los nuevos retrasos en su proceso de integración con Avianca hacen inviable mantener su operación dada la disaster financiera por la que atraviesa.
Esta suspensión de la operación provocó una disaster sin precedentes en las últimas décadas de la aviación en Colombia. Miles de pasajeros se vieron afectados por la decisión de la aerolínea y esto provocó numerosas manifestaciones en los principales aeropuertos del país.
Ante esto, las autoridades colombianas pusieron en marcha un plan de protección a los clientes en donde varias aerolíneas y la Fuerza Aérea re acomodaron a los viajeros de Viva.
Sin embargo, esta disaster aérea venía siendo advertida desde hace varios meses por la propia aerolínea que buscaba una integración con Avianca y son varios los factores que provocaron que hoy en día Viva sea una aerolínea en la quiebra.
La disaster financiera
Viva Air inició operaciones como Viva Colombia en 2009 en el Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro que sirve a la ciudad de Medellín. Su gran bandera fue los precios bajos y se convirtió en la primera compañía aérea de este segmento en Colombia.
A pesar de varias quejas de los usuarios por el servicio, la compañía creció de manera estable y se convirtió en una de las tres aerolíneas más importantes de Colombia. Esto hizo que la compañía pasara de manos y en 2022 Castlesouth Restricted asumió el management de la compañía.
Sin embargo, la realidad financiera de la compañía parecía no se la mejor pues desde hace unos 8 meses Viva comenzó a hacer llamados a la autoridad afirmando que su situación no period buena y debía pensar en una estrategia para asegurar su continuidad. En este contexto, Avianca apareció como la mejor alternativa y comenzaron los trámites para que las autoridades aprobaran una integración de las compañías.
Según Viva contar con un accionista con respaldo financiero ayudaría a enfrentar el difícil contexto que vivía la aerolínea por las adversas condiciones macroeconómicas.
Integración con Avianca, el punto de la discordia
En agosto de 2022, Avianca y Viva presentaron ante la Aeronáutica Civil de Colombia su acuerdo de integración bajo un mismo grupo, proceso con el cual se aseguraría la viabilidad financiera y continuidad de Viva tras sus problemas financieros.
Sin embargo, semanas después el Ministerio de Transporte de Colombia anuló el proceso debido a que consideró que la unión de estas compañías supondría una posición monopólica en el mercado aéreo del país, entre otras razones.
Esto provocó que tanto Viva como Avianca iniciaran una campaña para presionar a las autoridades a dar el visto bueno a su integración, incluso presentaron ante la Aeronáutica Civil una serie de propuestas para asegurar la libre competencia en el mercado tras su unión.
A pesar de esto, y de los continuos llamados de Viva por su disaster financiera, el proceso se “estancó” y ante la llegada de nuevos pretendientes para comprar la aerolínea como LATAM y JetSmart, la autoridad emitió una comunicación reconociendo los intereses de los terceros sobre el pedido urgente de Viva para permitir su integración con un grupo de aerolíneas más fuerte y más grande.
Esto hizo que Viva tomara la decisión de suspender su operación con efecto inmediato ya que la decisión de las autoridades desencadenaba en nuevos retrasos para definir su situación.
Sin embargo, la decisión de suspender las operaciones provocó no solo una contingencia aérea, sino que las autoridades pusieran la lupa sobre los procesos internos no solo de Viva, sino también de Avianca.
Es así como la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) de Colombia anunció una investigación a las aerolíneas por presuntamente haber materializado su integración empresarial sin la autorización de las autoridades.
Según la Entidad, la operación en cuestión no fue informada, ni autorizada de manera previa a su realización por parte de la autoridad competente. Por lo tanto, Avianca, Viva Air y Viva Perú presuntamente habrían incurrido en prácticas restrictivas de la libre competencia. En este orden, las compañías podrían afrontar una multa millonaria.
Consecuencias
Más allá de las investigaciones, demandas y la disaster financiera, Viva ha desencadenado un gran problema para la conectividad y estabilidad económica de sectores como el turismo en el país.
Según la Asociación Colombiana de las Agencias de Viajes y Turismo (Anato) más de $5.500 millones de pesos estarían en riesgo para los agentes de viaje debido al incumplimiento de la aerolínea. Así mismo, se estima que hay cerca de 11.600 pasajeros afectados con la suspensión de los vuelos.
En cuanto a los destinos, son varias las ciudades y regiones que se ven afectadas debido al hueco que deja la operación de Viva. La isla de San Andrés es tal vez la más afectada pues desde hace unas semanas venía alertando de la disminución de vuelos comerciales en su operación.
En cuanto a los destinos internacionales, según datos recopilados por el diario El Colombiano, Argentina es el país más afectado pues tenía un porcentaje del 40% en el flujo de pasajeros de la aerolínea. Le siguen; Perú con 29%, México con 14%, Brasil con 12% y República Dominicana con 11%.
Nicolás Zorro especial para On-line Plus
” Fuentes puntacana-bavaro.com ”
