
Fuente: Cortesía
Buen día queridos lectores, muchas gracias por dedicar unos minutos para leer la columna de café y tecnología de esta semana.
Ayer tuve la oportunidad de escuchar la presentación de Fritz Thompson, quien de tener una vida exitosa bajo management y exitosa, un accidente cortó el camino para convertirse en un gran empresario. Con fractura en la columna vertebral después de que su cabeza fue aplastada literalmente por el techo de su automóvil.
Conocido con un milagro médico, la tecnología y las técnicas lograron salvarle la vida, aunque al inicio no podía mover ni sentir absolutamente nada. Bajo todo pronóstico, Fritz vivió.
La pregunta más interesante que se hizo y que fue la que más llamó mi atención fue “¿Para qué estoy vivo?”, por supuesto que esta pregunta es infinitamente complicada de responder cuando los doctores te han dicho que no volverás a caminar.
La tecnología jugó definitivamente un papel importante en la rehabilitación, conjugado con un gran trabajo de actitud, hoy corre triatlones, vale la pena escuchar su testimonio.
La fórmula, la fe; definitivamente fue lo que hizo posible esta recuperación, así como el encontrar el para qué se quedó. Solo de esta formo pudo encontrar el camino para salir adelante, comentó Fritz.
A pesar de la tecnología disponible en el ramo de la medicina, comentamos en la mesa que en algunos casos suceden mejoras que no tienen explicación, que técnica y clínicamente no pudiesen ser posible.
La conclusión a la que llegamos en la mesa, fue que la tecnología es el medio pero hay un issue no humano que hace que muchas cosas sucedan, quienes somos católicos le llamamos Dios.
Que importante es encontrar el propósito de vida, aunque suene trillado, el tener la claridad de para que estamos aquí y encontrarlo lo más pronto posible, da pie a la plenitud, a la paz y a la felicidad.
Quienes estamos en la tecnología, tenemos la gran misión de facilitar y mejorar la vida de los demás.
Hoy acompañé la escritura con una café americano, bastante suave, más bien digamos que fue un té de café arábiga.
Les deseo un extraordinario fin se semana en compañía de la familia
Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.
” Fuentes www.elfinanciero.com.mx ”
