El parque de San Francisco se vuelve a transformar un verano más en una biblioteca al aire libre gracias al programa “Al aire libro”, organizado por el Ayuntamiento de Salamanca. Las sesiones se desarrollarán durante el mes de julio en este parque y el mes de agosto en los Jesuitas, de lunes a viernes de 11:30 a 13:30 horas. La iniciativa está destinada a que los más pequeños disfruten de tiempo de lectura, una sesión de narración y un taller creativo en familia.
“Las actividades están orientadas a que vengan los más pequeños con sus padres, abuelos o demás familiares para que descubran que el libro es un objeto vivo que se vincula con la naturaleza y que les permite aprender y crear historias”, explica Rebeca Martín, monitora de la actividad.
Los participantes disponen de alfombras para sentarse, de cajas llenas de libros destinados a diferentes edades y de un package con materiales para que realicen la actividad propuesta. “No solo son importantes los relatos que les contamos, sino lo que imaginan y crean después con ellos”, comenta Rebeca Martín.
El mes de julio acoge a unos 250 niños que asisten cada mañana para viajar a través de la literatura. La pequeña Elena Gutiérrez, de cuatro años lleva desde bebé escuchando los cuentacuentos de Rebeca Martín. “Venimos todos los años porque se queda embobada con la forma en la que le cuentan las historias y porque es muy fundamental potenciar la lectura desde la infancia”, declara la madre Mónica Escribano.
El abuelo de Manuel Gutiérrez está encantado de acompañar a su nieto porque “viene alegre y con muchas ganas”. “Esta iniciativa es muy importante para él porque le sugiere la curiosidad y se motiva aunque solo sea ojeando los libros ya que aún no sabe leer”, comenta Enrique Valdeón.
Los hijos de Cristina Prieto también acuden a la biblioteca al aire libre porque conocieron a las monitoras en invierno gracias a “Punto Curioso”, un native ubicado en Salamanca destinado a promover la lectura y la creatividad al público infantil. “Llevamos dos años viniendo los veranos. Estos ratitos son un enriquecimiento porque les aporta vocabulario y les ayudan a socializarse”, reconoce la madre de Lucas y Alejandro, de cinco y seis años.
La inscripción para el mes de agosto se abrirá a partir del 11 de julio. Las familias se podrán apuntar y seleccionar los días a través de un formulario en la net de Ciudad y Saberes del Ayuntamiento.
” Fuentes www.lagacetadesalamanca.es ”
