CHILPANCINGO.- “Nos salvamos, el chofer se cayó sobre mí. Salgan las mujeres primero, los hombres después, dijo, pero yo no podía levantarme, pero tampoco nos ayudó porque se fue enseguida”, señala Alondra, jornalera de la Montaña de Guerrero.
La madrugada del pasado siete de septiembre se reportó la volcadura de un autobús en la carretera 15 a la altura del crucero de la Bayona, municipio de Acaponeta Nayarit. Ahí viajaba Alondra con sus hijos.
Es el tercer accidente que sufren jornaleros de Guerrero en su camino a estados del norte país, en los últimos 15 días. En complete suman siete muertos y tres heridos; nadie se responsabiliza de su seguridad, señala el Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan”.
El Consejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña tiene un registro, de marzo de 2020 al mes de agosto de 2021, de 24 mil personas que han salido de los municipios más pobres de la región de la Montaña, para luchar por su sobrevivencia en los campos de la muerte.
A LA DERIVA
Ante la crítica situación que se vive en la Montaña de Guerrero, las familias pobres no tienen otra alternativa que engancharse como peones sin ninguna prestación social, trasladándose en autobuses desvencijados, que regularmente no cuentan con los seguros del viajero, ni los permisos para trasladar a las personas.
El domingo cinco de septiembre, los trabajadores del campo (porque también los niños se emplean) salieron de la Casa del Jornalero en Tlapa, se dirigían al campo Patricia de la agrícola La Toscana, en Culiacán, Sinaloa. En el autobús viajaban al menos 30 adultos, así como 13 niños y una niña.
Dos días después, el camión volcó, quedando tres personas lesionadas. Bajo la lluvia, las y los jornaleros tuvieron que sacar sus costalillas de ropa, sus petates y anafres para guarecerse bajo un árbol, en espera de que alguna autoridad los auxiliara.
El contratista se desentendió de las familias accidentadas, pero fueron las mismas personas las que pidieron auxilio y lograron que gente de la comunidad más cercana, private de Protección Civil y posteriormente la Guardia Nacional los auxiliara, documentó el medio native Reporte 23.
Según testimonios de los pasajeros el accidente se debió a que el conductor venia cansado y con sueño y por eso se descarriló pero en lugar de auxiliar a la gente se dio a la fuga.
“Le doy gracias adiós que no me pasó nada porque estoy diabética, sino me hubiera muerto. Me espanté. Desde las Palomas en dos ocasiones quería chocar. En el camino con poquito que pasara los baches se enojaba, decía – hijo de tu perra madre, tu p.., madre. No podía dormir porque así venía hasta que me ganó el sueño. Desperté con la caja encima de mí, mi niño y mi hija se golpearon más”, platica Alondra, encargada del viaje.
“Vamos a Sinaloa por necesidad porque en nuestras comunidades no hay trabajo. Hasta le dije al contratista Pedro Gálvez que me consiguiera un carro bueno, me dijo que sí, pero pasó esto y yo como encargada de la gente que hago”.
DOS ACCIDENTES MÁS
El pasado 23 de agosto, seis integrantes de una familia jornalera del pueblo Me´phaa, originaria de la comunidad de Juanacatlán, municipio de Metlatónoc, murió en un trágico accidente en el tramo carretero Atotonilco-La Barca, en el estado de Jalisco.
Después de trabajar dos meses en los campos agrícolas de Fresnillo, Zacatecas en el corte de tomate, se dirigían a Yurécuaro, Michoacán, donde se encuentran más de 20 familias de su comunidad, para incorporarse al corte de chile Jalapeño.
Viajaban en una camioneta Pickup conducida por Raúl. Alrededor de las 4:30 de la madrugada, el conductor perdió visibilidad debido a la intensa lluvia, no advirtió la reducción del carril y se precipitó a un barranco. Él con su esposa Antonia, así como sus cuatro hijos menores, murieron. Quedaron heridos dos niñas, un niño y una madre de familia.
En el accidente también se perdieron documentos y el dinero que habían ganado durante ocho semanas de intensas jornadas.
A los familiares les cobraban 120 mil pesos para trasladar los cuerpos a su pueblo natal y, aunque ninguna institución se responsabiliza, en este caso, el gobierno del estado apoyó con los gastos.
Seis días después murió un padre de familia en la carretera de Parral, estado de Chihuahua, informó “Tlachinollan”.
esc
” Fuentes lasillarota.com ”


