Históricos y emblemáticos, con detalles de pastelería o chocolate caliente, estas cafeterías bilbaínas son inolvidables
Por supuesto que no están todos los que deberían, pero estos cafés de Bilbao son una magnífica puerta para encontrarse con la historia.
Se trata de sitios que hacen del buen servicio un culto, donde se pueden deleitar los paladares con gigantescas pastas y dulces así como una refinada selección de pintxos y tortillas.
Seguramente los bilbaínos echarán de menos al mítico Café La Granja, pero estos cafés históricos también merecen una distendida visita
Cafetería Restaurante Monterrey
Se presenta como cafetería y restaurante, y tiene un bien ganado prestigio por partes iguales. El Monterrey (Gran Vía 6) fue fundado en 1952, y a pesar de ser un sitio pequeño en dimensiones es muy querido por su calidez y calidad.

El Monterrey es uno de los cafés más madrugadores: las 7:00 ya hay gente desayunando
Es uno de los locales más madrugadores del centro: a las 7:00 ya están sirviendo los primeros cafés, y dos horas más tarde comienza a funcionar la maquinaria de pintxos calientes y fríos.
Su private, siempre con camisa, corbata y chaleco, mantiene una profesionalidad que conservan pocos locales.
Además de sus cafés y postres, su menú presenta una interesante selección de la cocina vasca, empezando por su famosa merluza a la romana.
Cafetería Larralde
A pasos de la catedral de Bilbao, en Tendería 42, el Café Larralde presenta dos fechas en su elegante fachada de madera: 1900 y 1984.
El primero es el año de su fundación y el segundo el de su remodelación, tras una feroz riada que inundó el Casco Viejo de la ciudad.
Llevan 122 años ofreciendo abundantes desayunos y meriendas, con un chocolate con churros que es toda una institución.
Y sin olvidar la amplia variedad de pasteles típicos de Bilbao.
Scala
El desayuno del café Scala (Ercilla 40) tiene un prestigio que excede las fronteras de Bilbao, el cual lo sirven desde hace 50 años en un native con una decoración detenida en el tiempo.
Son famosas sus variedades de café como negro ‘infierno’ o los suaves y cremosos ‘nubes’; acompañados de cruasanes a la plancha y varias mermeladas para untar.

Aunque depende de la hora, hay quienes prefieren su recomendado pintxo de tortilla.
Dado que hay pocas mesas, la tradición es desayunar en la barra, y más que estos meses de frío hacen poco apetecible pasar la mañana en la terraza.
Café Bar Bilbao
Abierto en 1911 y restaurado en 1992, es un lugar de paso obligado tanto por residentes como por turistas.
El Café Bar Bilbao fue una caja de resonancia de la política y la cultura native, como la recordada tertulia literaria que existió durante la II República y la Guerra Civil.
En este lugar, de paredes con cerámicos esmaltados y su fachada de azul eléctrico, se suelen organizar charlas, recitales, lecturas dramatizadas, actuaciones de teatro y musicales.
Café Iruña
Desde 1903 el Café Iruña destaca por su decoración de estética mozárabe con techos policromados y una abundante colección de pinturas murales, recientemente restauradas.
El Café Iruña fue designado como ‘Monumento Singular’ en 1980
Ubicado frente a los jardines de Albia, por sus 300 metros cuadrados distribuidos en varios salones pasó la historia viva de Bilbao del último siglo y cuarto.

Fue declarado como Monumento Singular en 1980 y elegido Mejor Café de España 2000 por la publicación especializada Café Crème Information to the Cafés of Europe.
Urrestarazy New Inn
Dialogando con la pastelería homónima, este café con 40 años de historia ubicado en la Alameda Urquijo destaca por su decoración de estilo británico, con sus grandes lámparas revestidas en vidrieras de colores y los revestimientos de madera.
Una de sus placas precisa que el suelo es del siglo XVIII, porque fue recuperado de la sucursal de Yorkshire del Company Financial institution of England.
Sus tortillas, así como sus pintxos, son para aplaudir.
” Fuentes news.google.com ”
