No basta con que el lugar sea auténticamente maravilloso, el siguiente paso, es el de crear un ambiente que suponga en sí mismo una experiencia de placer para quien visita el establecimiento
Cuando el turista viaja a México para disfrutar de todos sus encantos, para impregnarse de su cultura, admirar sus grandiosos monumentos o disfrutar de la compañía de sus gentes y la gastronomía, hay un detalle que siempre menciona y que se ha convertido en uno de los principales atractivos del país. Estamos hablando de las maravillas en que se han convertido sus hoteles. Con mimo y dedicación, el private hotelero ha alcanzado crear espacios y ambientes que son toda una experiencia sensorial para quienes los visitan. Si para disfrutar de un viaje, es importante que el alojamiento nos ofrezca las comodidades que necesitamos, en México la calidad ya ha alcanzado otro nivel. Por eso, desde hace ya décadas, incluso hay turistas que viajan con el principal objetivo de disfrutar de las comodidades de un resort mexicano, por encima de todos los demás encantos que ofrece la república. Repasamos a continuación cuáles son los puntos clave que han conducido a la industria hotelera mexicana a un nivel superior.
Localizaciones paradisíacas
El principal activo de un resort en México es su localización. Bastaría con el hecho de que se sitúan en un país precioso por sí mismo, que luce orgulloso ante sus visitantes restos de culturas indígenas milenarias, las grandes joyas del colonialismo español o las obras insignes de las distintas épocas de la independencia republicana. Pero además, los grandes hoteles de México se han esforzado por cuidar, antes incluso de la construcción, cuál sería la localización del establecimiento.
Así, los hoteles mexicanos más importantes se sitúan en lugares dignos del Paraíso. En lugares donde el paisaje es exuberante y nos invita a la relajación y al bienestar, se alzan auténticas joyas hoteleras. Así como en antiguos edificios señoriales o cerca de pueblos pintorescos o ciudades rebosantes de cultura.
Además, estén donde estén situados, los hoteles de México también han buscado normalmente la manera de conectar perfectamente el lugar con las principales arterias de comunicación del país. Así, los accesos son muy buenos o los servicios de transporte que ofrece el propio resort ofrecen la máxima comodidad.
La esmerada decoración
Pero no basta con que el lugar sea auténticamente maravilloso, el siguiente paso, y que los hoteles de mayor nivel no han pasado por alto, es el de crear un ambiente que suponga en sí mismo una experiencia de placer para quien visita el establecimiento. Para conseguirlo, lo primero que hay que tener en cuenta es la creación de espacios, la decoración, y en los grandes hoteles está cuidada hasta el mínimo detalle con todo el esmero. Los mejores decoradores e interioristas del país han trabajado con las empresas hoteleras para conseguirlo.
El principal elemento que interviene en la creación de ambientes y en el confort de quien los visita es el mobiliario. Los muebles para hoteles suelen ser auténticas joyas del diseño y la comodidad. Cuando visitamos cualquiera de estos establecimientos es una de las principales cosas que nos llama la atención, y no podemos evitar pasar la mano por encima para palpar sus acabados, o reposar en cualquiera de sus sillones, o directamente lanzarnos en cualquiera de sus camas. El ambiente es maravilloso y nuestros instintos no se pueden controlar.
Para conseguir esto, los hoteles de nivel en México apuestan por muebles de gran calidad, con un diseño excelente y acorde a la identidad del resort. En muchas ocasiones, son muebles importados, por lo que podemos estar en Norteamérica pero disfrutando de auténticas obras de arte del mobiliario fabricadas en los mejores talleres del mundo.
Suelen ser muebles fabricados a medida, por lo que encajan perfectamente en cada estancia, sea cual sea: la habitación, las zonas comunes, los comedores, and so forth.
Un abanico inmenso de servicios y actividades complementarios
La oferta de los hoteles para hacer de la estancia en ellos una experiencia inolvidable también pasa por los servicios que podemos disfrutar en ellos o las actividades que nos ofrecen para hacer fuera o dentro del resort. Dentro del resort, los servicios suelen pasar por experiencias de salud y calm down y por actividades recreativas, como espectáculos de música o danza. La oferta se suele completar con actividades deportivas programadas o con instalaciones deportivas de primer nivel. Por supuesto, los mejores hoteles mexicanos son también un lugar donde disfrutar de las mejores comidas y bebidas, de la gastronomía autóctona y de cualquier lugar del mundo.
En cuanto a las actividades fuera del resort, pero programadas desde el resort, las ofertas más habituales suelen ir en dos líneas: la aventura o la cultura. Al contratar estas actividades, el visitante sale desde el resort con todas las comodidades directo a sumergirse en los mayores tesoros del país mexica.
Todo esto se completa con un elemento primordial, en el que los mexicanos destacan de forma pure, el elemento humano. La creación de estas auténticas experiencias sensoriales que suponen los hoteles mexicanos son fruto del trabajo esforzado de todas las personas que hay detrás. Desde el arquitecto y el decorador, hasta la persona que nos atiende en el bar, todos ponen todo su esmero en que la visita a su tierra sea inolvidable.
” Fuentes www.cronica.com.mx ”
