Un nuevo informe de Amadeus, en colaboración con ONU Turismo, revela que los viajes intrarregionales sostienen la demanda, mientras surgen nuevos destinos y crece el interés de viajeros procedentes de Asia
Entre mayo de 2025 y abril de 2026, el tráfico de pasajeros en las Américas creció un 0,8% interanual, con volúmenes que se mantuvieron estrechamente alineados con la capacidad programada durante todo el período, según un nuevo informe de Amadeus, Travel Insights 2026: Focus on the Americas, publicado en colaboración con ONU Turismo. El informe se basa en datos de Amadeus Travel Intelligence que analizan cómo está cambiando la demanda en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica.
Esa cifra principal oculta variaciones dentro de la región: Centroamérica creció un 7,5% y Sudamérica un 5,5%, mientras que Norteamérica se mantuvo estable en -0,1% y el Caribe registró una caída del 2,5%, siendo la única subregión de las Américas que se contrajo.
“En Amadeus, creemos que los hallazgos basados en datos son especialmente valiosos en momentos como este, cuando cada subregión cuenta su propia historia y la región en su conjunto se está transformando de maneras sutiles pero decisivas. Este informe ofrece una visión de las tendencias que están dando forma al turismo en América Latina hoy: de dónde vienen los viajeros, cómo reservan y hacia dónde se está moviendo la demanda”, afirma Sergio Rosarios, vicepresidente regional para América Latina y el Caribe, Hospitality, Amadeus.

“ONU Turismo está comprometida con apoyar a los destinos para impulsar el crecimiento económico, el desarrollo inclusivo y la sostenibilidad ambiental. Contar con inteligencia de mercado confiable, precisa y reveladora es clave para garantizar que los destinos de las Américas tengan las herramientas necesarias para comprender su propia posición y planificar en consecuencia, ya sea consolidando una base estable o captando las primeras señales de nueva demanda”, afirma Shaikha Al Nuwais, secretaria general de ONU Turismo.
La capacidad y las búsquedas aumentan en Centroamérica, mientras las reservas siguen ajustándose
Centroamérica registró el mayor crecimiento en tráfico aéreo de pasajeros de las Américas durante el período, con un aumento interanual del 7,5%, respaldado por un incremento del 9% en la capacidad de asientos programada, una señal de que las aerolíneas continúan ampliando el acceso a la subregión.
El volumen de búsquedas apunta en la misma dirección. Guatemala (+34%), Belice (+33%) y El Salvador (+31%) lideraron el crecimiento interanual de búsquedas, lo que refleja una curiosidad cambiante hacia destinos culturalmente ricos y menos explorados.
Las reservas, en cambio, todavía están poniéndose al día. El tráfico aéreo reservado fue mixto en la subregión, con la mayoría de los destinos por debajo de los niveles del año anterior (mayo de 2024 a abril de 2025) y solo Belice y Honduras con ligeros aumentos (+1% cada uno). Esto subraya un período de ajuste, en el que mantener la demanda actual es un resultado estable a corto plazo y en el que el crecimiento del volumen de búsquedas representa una oportunidad para convertir la curiosidad en reservas confirmadas.

América Latina marca tendencia en Japón y Filipinas, mientras los viajes intrarregionales siguen siendo la base de la demanda en la región
Los viajes intrarregionales continuaron sosteniendo la demanda en toda la región, lo que refleja la importancia de la conectividad regional. Por ejemplo, en Sudamérica, el crecimiento de búsquedas desde Estados Unidos (39%) y Canadá (35%) señala un potencial de conversión futura. Sin embargo, América Latina parece estar experimentando un nuevo aumento en el interés por parte de viajeros de Asia.
Más específicamente, el interés desde Japón y Filipinas registró un crecimiento notable. El tráfico aéreo desde Filipinas hacia Centroamérica creció un 10%, mientras que el tráfico aéreo hacia Sudamérica y el Caribe desde los mismos países creció un 8% y un 7%, respectivamente. Centroamérica también está en la mente de los viajeros japoneses, con un crecimiento interanual del 20% en el interés de búsqueda de viajes, y los viajes a Sudamérica desde Japón crecieron un 8% interanual.
Al mismo tiempo, la demanda se está redistribuyendo entre un conjunto más amplio de destinos que antes. En el Caribe, República Dominicana se mantuvo como el destino más reservado, aunque con un crecimiento modesto del 2% interanual, mientras que Aruba — el quinto destino más reservado — mostró un mayor impulso, con reservas aéreas en aumento del 8% y volúmenes de búsqueda al alza del 36%. En el extremo de menor escala, Montserrat creció un 400% desde una base baja. Con un crecimiento del 41% en búsquedas y del 8% en reservas, Sint Maarten, junto con las Islas Caimán (59% de crecimiento en búsquedas), también son destinos a observar.
El desempeño hotelero se mantiene firme, mientras la edad de los viajeros y los patrones de reserva apuntan a distintas estrategias de ingresos por subregión

El desempeño hotelero en las Américas se mantuvo ampliamente estable durante el período. En el Caribe, la ocupación mostró resiliencia durante la temporada alta y las tarifas diarias promedio se mantuvieron firmes, proporcionando una base sólida para la planificación de ingresos incluso mientras los volúmenes generales de pasajeros disminuyeron. En Sudamérica, la ocupación sigue un patrón estacional claro y repetible, con un pico en noviembre y un segundo pico en marzo.
La edad de los viajeros y los patrones de anticipación de reserva también apuntan a distintas estrategias de ingresos por subregión. El Caribe atrae a una base amplia y madura de viajeros de entre 36 y 65 años, y el grupo demográfico más grande de Centroamérica es un grupo más amplio de viajeros adultos de ocio, de entre 26 y 65 años. Ambas subregiones tienden a una planificación a largo plazo, con la ventana de anticipación de 61 a 180 días como el patrón de reserva dominante, representando el 25% de las reservas. Esto da a los destinos un mayor margen para acciones tempranas de marketing y precios. Sudamérica presenta un patrón diferente: la ventana de 1 a 14 días representa una proporción notable de las reservas, lo que apunta a una apertura de los viajeros a viajes espontáneos y a una oportunidad para ofertas de rápida implementación, paquetes de fin de semana y campañas flash.
