Hace dos años los muelles quedaron vacíos. Las restricciones de la pandemia fueron aún más duras con el cierre de las fronteras y Vega Terrón se convirtió en un erial. Ha habido que esperar hasta 2022 para que vuelva a convertirse en una de las principales puertas de entrada para el turismo internacional de Salamanca. Según los datos aportados por las cuatro navieras a Turismo de Salamanca, calculan que se superarán antes de remaining de año los 40.000 viajeros una cifra related a la registrada antes de que la vida se paralizara por el coronavirus. Muchos de los barcos han llegado completos durante este verano. Los cruceros por el río Duero unen Oporto con Salamanca y los turistas posteriormente se trasladan a la capital del Tormes en autobuses de las propias compañías que dirigen los cruceros.
La principal naviera que opera en Salamanca, la portuguesa Douro Azul, ha traído hasta finales de agosto aproximadamente 18.000 personas con estancia de un día en la capital. Estos cruceros fluviales empezaron a operar en marzo y tienen previsto mantener sus operaciones hasta finales de noviembre. Toda la semana, a excepción del martes, han llegado grupos de cruceristas con la perspectiva de llegar hasta los 20.000 viajeros. En la otra gran naviera francesa de ‘Cruise Europa’ también han llegado 12.100 personas y esperan alcanzar las 15.600 con la perspectiva de reservas que tienen hasta remaining de temporada.
Teniendo en cuenta la actividad de las otras dos navieras fluviales del Duero ‘Scenic’ y ‘Viking Cruises’, con barcos más pequeños, la perspectiva del Consistorio es que se superen las 40.000 personas en unas cifras similares a las ya existentes en 2019.
En cuando a la procedencia, la mayoría son franceses (50%) seguido de alemanes, suizos, ingleses y escandinavos en los casos que parten desde el crucero del país galo. Los que llegan desde el luso tiene una amplia procedencia: Gran Bretaña, Estados Unidos, Alemania, Francia, Suiza, Austria, Australia, Bélgica, Dinamarca, Canadá, Portugal, Noruega, Países Bajos, Nueva Zelanda, Brasil, Irlanda, Luxemburgo, Italia, Suecia, Rusia e incluso españoles. En conjunto, los países que más visitantes traen a través de los cruceros son los franceses seguido de los turistas británicos y alemanes.
Alto poder adquisitivo
Todos los cruceros incluyen una visita guiada a la ciudad por la mañana en el casco histórico con visitas a las Catedrales, Casa Lis y diferentes espacios expositivos durante su tiempo libre (por las tardes) además de hacer visitas en bicicleta por la zona del río. Su visita suele tener una agenda bastante predefinida. A pesar de que muchos de los cruceristas no pernoctan en la ciudad, el gasto que realizan es “significativo” en gastronomía, restauración y compras en establecimientos de la ciudad. La media de edad de estos turistas se encuentra entre los 70 y los 75 años con una clase económica media y alta, una situación que agradecen sobre todo los negocios de alimentación y los establecimientos del centro de la ciudad, los más beneficiados. A falta del turismo asiático y ruso, muy proclive a los altos gastos, estos viajeros compensan estas ausencias.
En los casos de los cruceros que pasan más de un día en la ciudad y no optan por dormir en los camarotes, su alojamiento suele ser en hoteles de cuatro y cinco estrellas debido a su alto poder adquisitivo.
” Fuentes www.lagacetadesalamanca.es ”
