León, Gto. El Sistema DIF León detectó en su diagnóstico realizado en febrero de este año, en 217 puntos, a 199 niñas, niños y adolescentes, que se dedican al malabarismo, limpiar parabrisas, o a vender para apoyan a la familia.

Sofía Canales, directora del Programa de Niños y Niñas en Situación de Calle, presentó ante
la Comisión de la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, el reporte que se derivó del diagnóstico, donde los ediles pidieron mejorar las estrategias con este sector de la población, para evitar que los infantes estén laborando en las calles.
“Se maneja a través de padrones, hacemos dos diagnósticos al año…, el modelo de atención integral comprende desde área psicológica, integración familiar, se apoya con talleres con área de grupos vulnerables, si tienen alguna necesidad en específico se apoya con ello, está el área de regulación del estado civil de las personas, apoyo para registrarse”, explicó
la funcionaria.
En caso que algún menor cumpla con los requisitos para ingresar a uno de los espacios DIF, se habla con los padres de familia para sensibilizarlos y que en lugar de que estén en riesgo en las calles y cruceros, estén en algún centro de guardería, estancia infantil o preescolar.
Cuando los padres de familia no responden al llamado de que los menores están en riesgo, se ve la manera de dar una atención jurídica e iniciar un proceso judicial para garantizar que se respeten los derechos de las niñas, niños y adolescentes que fueron arrebatados
De los 199 niños, niñas y adolescentes, 67 son indígenas, 132 viven en zona rural, y en la zona rural no se han detectado al momento.
Sofía Canales refirió que el rango de edad donde han detectado a más menores en cruceros, es de 12 a 14 años de edad, y en primer lugar se encuentran los niños o niñas que laboran como limpiaparabrisas, seguido de la venta de algún producto en cruceros para apoyar a su familia, y por último están los malabaristas.
“En primer lugar son los limpiaparabrisas, ya lo hacen como una actividad para obtener un recurso, desafortunadamente en la ciudad de León somos caritativos y eso genera que ellos tengan un ingreso, se ha hecho cuestionamientos sobre sus ingresos y puede ser hasta 200 a 350 pesos diarios, y esto genera un ingreso para ellos”, apuntó.
Las colonias de donde provienen los menores que son de zona urbana son: León II, 10 de mayo y San Juan de Abajo; mientras que los niños indígenas tienen casas en la colonia Coecillo, pero ellos se rigen por usos y costumbres diferentes a la de un menor de zona urbana.
“Ellos tienen su propia ley, usos y costumbres totalmente diferente a la vida de un niño que vive en zona urbana…, vienen en ocasiones con padres y familiares…, y los tienen identificados de que León es una ciudad muy acogedora y bondadosa, las intervenciones es increíble ver que cuando se llega al domicilio tienen cubetas de comida de lo que le da la gente, porque ellos lo que quieren es dinero”, explicó.
El diagnóstico que elabora el DIF para detectar a niños, niñas y adolescentes en situación de calle, se realiza dos veces al año, uno en febrero y otro en noviembre.
” Fuentes zonafranca.mx ”
