
Avon presentó los resultados del estudio Sácatela Duda “El Futuro de la Belleza” que revela cómo las mujeres mexicanas están evolucionando su forma de cuidar la piel y consumir productos de belleza.
Uno de los hallazgos más relevantes es que México destaca en la región de América Latina como el país con mayor proporción de mujeres que usan cuatro o más productos (42%), señal de una búsqueda de personalización y demanda de eficacia. Sin embargo, el contexto económico también impacta: 9 de cada 10 mexicanas han ajustado su rutina por el costo de vida, optando por productos multifunción (46%) y la búsqueda de artículos con descuentos (44%) como estrategia inteligente para mantener el autocuidado.

El bienestar y la prevención son hoy las principales motivaciones: 59% busca sentirse bien y 53% prevenir el envejecimiento, apostando por una piel saludable y joven a largo plazo. Además, la mitad de las mujeres consideradas en el estudio comenzó a cuidar su piel antes de los 30 años, lo que muestra una adopción temprana de hábitos conscientes. En términos de conocimiento, 45% dice saber sobre los ingredientes y cuándo usarlos, mientras 41% se declara “medianamente informada”. Las mexicanas buscan productos basados en evidencia, por ello, el 54% pide asesoría de manera presencial, sobre un 44% que consulta fuentes digitales.

“Las consumidoras mexicanas están redefiniendo la belleza desde el bienestar, el conocimiento y la intención. Hoy buscan productos que se adapten a su estilo de vida, sean efectivos y reflejen sus valores. En Avon, creemos que el futuro de la belleza está en esa mezcla de innovación, accesibilidad y propósito”, afirmó Ahinoam Uscanga, Gerente de Categoría Maquillaje y cuidado facial para Avon.

Belleza con propósito: la sostenibilidad como decisión de compra. El compromiso ambiental crece, pero con matices. 79% de las mexicanas compraría productos sustentables, aunque solo 41% estaría dispuesta a pagar más. Las motivaciones van más allá del marketing: apoyar marcas con buenas prácticas (34%) y contribuir al cambio se perciben como formas de acción personal. No obstante, las consumidoras también son claras: la responsabilidad de la sostenibilidad debe recaer en las marcas, no en los bolsillos de las mujeres.

Una nueva era: belleza consciente, sin artificios, que hoy combina eficacia, transparencia y propósito. Ya no se trata solo de verse bien, sino de sentirse bien y confiar en lo que se usa. Las marcas que logren conectar desde la autenticidad y la coherencia serán las que definan el futuro del cuidado de la piel.

Y ahí es donde entra “Obvio que Avon”: una iniciativa que rescata lo evidente —la confianza ganada, los resultados visibles y el valor real de productos que funcionan—. Porque cuando algo rinde, cuida y tiene un precio justo, la elección es clara. Avon reafirma su lugar como una marca de decisión inteligente (smart choice), que entiende a las mujeres y les ofrece lo que buscan: innovación accesible, beneficios garantizados y una belleza que se siente tan bien como se ve.