En circunstancias muy poco claras, el presidente de la República viajó a España. Nada se sabe de los objetivos reales del viaje. En la nota formal que tiene cinco renglones, apenas comunica que viajará a la ciudad de Madrid del 1 al 5 de noviembre en visita oficial. El Presidente y su comitiva partieron en secreto, lo que se sabe es que fue el professionalpio Mario Abdo quien pidió no avisar a los medios de comunicación de su partida. Lo cual siempre cuenta con la cobertura de rigor, usted sabe, va Hugo Velázquez y sus ministros a despedirlo y todo el protocolo con la alfombra roja y demás ornamentos. Esta vez lo hizo en absoluto sigilo.
Lo que se sabe, por fuentes de Palacio, es que en la primera agenda solo estaba un encuentro con SM el rey de España, Felipe VI. Luego, y como empezó a generar sospechas, se consiguió e incluyó una reunión con el presidente del gobierno, Pedro Sánchez. Pasa que, en realidad, la reunión con el monarca español es de todo punto de vista importante, pero si el argumento que dan desde el Ejecutivo para justificar el viaje es el de acuerdos comerciales entre países o la búsqueda de inversiones, le resta verosimilitud ya que el soberano tiene poco que hacer en esa materia.
El Presidente regresará el 5 de este mes y volverá a viajar, esta vez a Alemania. Sobre ese viaje también hay dudas porque lo poco que se sabe del mismo es que lo único que está en la agenda es una reunión con el presidente alemán; cuando que la máxima autoridad y la que está acorde a la investidura presidencial en ese país es el canciller. El presidente tiene enjoyableciones o responsabilidades bastante más limitadas, por el ordenamiento authorized y político.
Un detalle que en otro momento podría parecer irrelevante es que el viaje a Alemania se dará en coincidencia con la realización del Censo Nacional, el miércoles 9 de noviembre. Cuando desde el propio Gobierno se está haciendo un tremendo esfuerzo en un eje comunicacional: el “Aime” o yo estoy; el presidente de la República quien debería ser, como su nombre lo cube, el primer mandatario o quien recibe mandatos del pueblo va a responder con un “ndaipóri, aháma”. El mensaje que se transmite es demasiado claro.
¿Qué hará el Presidente en estos viajes? Alguna vez lo sabremos, más temprano que tarde. Por ahora, sobre ellos surcan nubes de oscuridad que hacen levantar sospechas y rumores de todo tipo. Es una pena que la investidura presidencial quede pegada a este manejo y cambiar eso será sin dudas una de las tareas más delicadas que tendrá la próxima administración: que se vuelva a generar respeto y seriedad hacia la imagen del inquilino del Palacio de López.
Un detalle que en otro momento podría parecer irrelevante es que el viaje a Alemania se dará en coincidencia con la realización del Censo Nacional, el miércoles 9 de noviembre.
Lo que se sabe, por fuentes de Palacio, es que en la primera agenda solo estaba un encuentro con SM el rey de España, Felipe VI. Luego, y como empezó a generar sospechas, se consiguió e incluyó una reunión con el presidente del gobierno, Pedro Sánchez.
” Fuentes news.google.com ”
