Siempre existió, pero la deslealtad de los proveedores, en especial de los hoteles, se ha intensificado de manera alarmante en los últimos años. Así al menos los denuncian cientos de agentes de viajes en los diferentes canales internos que usan para comunicarse, tales como grupos exclusivos de Fb y Whatsapp (Agencias: frente común contra la “deslealtad hotelera”).
La historia se repite una y otra vez: agencias de viajes, principalmente independientes, lamentan la pérdida de clientes por la agresividad de los hoteles a través de sus canales directos de venta on-line. En muchas ocasiones los portales de los hoteles cuentan con condiciones que superan, incluso, el mejor neto que pueda ofrecer el intermediario (sin aplicar comisiones).
Esta situación, cada vez más frecuente, arrincona y desespera a un sector de agencias de viajes que se ha visto especialmente castigado por la pandemia. Y ello a pesar de que los propios hoteleros no dudan en reconocer, además del valor añadido que aportan las agencias, la rentabilidad de este canal de distribución.
Hasta el momento, los pasos dados por las agencias a título particular person han tenido un efecto limitado. Como ha venido publicando Preferente, profesionales del sector han llevado a cabo diferentes acciones para intentar incrementar la presión sobre los hoteleros.
Una de ellas fue la creación de los grupos de Whatsapp denominados “Parar”, a través de los cuales se comparte información con el objetivo de detectar políticas de venta que no sean respetuosas. La iniciativa, que surgió a finales de 2020, ha logrado la adhesión de una cifra cercana a los 2.000 profesionales (Miles de agencias se organizan para buscar hoteles “vendibles”).
Los impulsores de los mencionados grupos de WhatsApp también anunciaron, hace cuestión de meses, la creación de un listado de hoteles que actúan de forma respetuosa con los intermediarios, buscando así premiar a estos establecimientos.
A estas iniciativas, cuyo éxito depende de la movilización de los propios agentes de viajes, se añaden las acciones emprendidas por los grupos de gestión y las asociaciones, que también ejercen una presión basic para intentar frenar la proliferación de este tipo de prácticas.
” Fuentes www.preferente.com ”

