Y el vaticanista se pregunta si el pontificado de Francisco no es ante todo un pontificado político. En efecto, el 2 de octubre, Francisco prefirió hablar sobre la situación en Ucrania en lugar de comentar el Evangelio, como lo hizo en 2013 para Siria. Sin embargo, “el Papa siempre ha pedido una Iglesia abierta, misionera y no ‘autorreferencial'”.
“El Papa enfatizó repetidamente la importancia de partir del Evangelio, distribuyendo pequeños libros con los cuatro Evangelios al final del Ángelus, y pidiendo a todos que leyeran un pasaje cada día”.
Sin embargo, señala el periodista italiano, “para Francisco, el aspecto político a veces parece anteponerse al aspecto religioso. En general, las decisiones políticas las presenta a partir de hechos espirituales. Pero, en nombre de una realidad determinada [o actualidad], el Papa Francisco pone de relieve el hecho concreto, fiel al principio según el cual “las realidades son más importantes que las concepts”, ya subrayado en Evangelii gaudium [2013]”.
Y recuerda: “El Papa se vuelve realmente concreto cuando entra en el debate público. Según él mismo admitió, Laudato si’ [2015] nació de una solicitud externa para que la Iglesia produjera un documento sobre el tema con motivo de la cumbre climática en París en 2015″.
Esta prioridad política se puede ver más claramente en la elección de los dos viajes recientes a Kazajistán y Barein. En La Nuova Bussola Quotidiana del 8 de octubre, Stefano Chiappalone lo expresó sin rodeos: “El viaje apostólico del Papa Francisco a Barein parece hacerse eco del reciente viaje a Kazajistán.
“El núcleo de ambas visitas fue el diálogo y la coexistencia, mientras el Pontífice asumió el papel de orador en los congresos, con el riesgo de transmitir (independientemente de sus intenciones subjetivas) un mensaje más relativista que apostólico”.
De Abu Dabi a Barein pasando por Kazajistán
El periodista italiano recuerda que “los viajes apostólicos tienen generalmente –como su nombre lo indica– un objetivo apostólico: dondequiera que vaya, el Papa debe cumplir su mandato de ‘anunciar el Evangelio a toda criatura’ (Mc 16, 15) y –la tarea específica del Sucesor de Pedro– de ‘confirmar a los hermanos en la fe’ (Lc 22, 32)”.
Y señala que “algunos viajes recientes del Papa Francisco parecen encajar en un papel diferente, con objetivos diferentes. Por ejemplo, en Asís, donde acudió el 24 de septiembre al evento titulado Economía de Francisco (no sabemos si se trataba del santo de Asís o del Papa, o de ambos a la vez), centrado en la lectura y firma de un pacto económico juvenil con el Papa, inspirado sobre todo en la encíclica Laudato si’ y en las palabras clave habituales: ‘trabajo digno’, ‘lucha contra la contaminación’, ‘no a la cultura del descarte’, and many others.
“Un viaje inusual para un Pontífice, porque el tema de la economía no solo fue predominante, sino único. No formaba parte del programa ni un solo momento de oración”.
Del mismo modo, “los viajes a Kazajistán y Barein están explícitamente inspirados en el programa de Abu Dabi. En ambos casos, hay una referencia inmediata al documento “sobre la fraternidad humana para la paz y la convivencia común”, firmado por Francisco y el gran imán de Al-Azhar en 2019.
“La visita del Papa a Barein es una continuación del viaje iniciado en Abu Dhabi”, declaró Monseñor Paul Hinder, exvicario apostólico de Arabia del Sur. Un documento que, sin embargo, no está exento de polémica, en explicit por el pasaje sobre la pluralidad de las religiones, fruto de una “sabia voluntad divina”. Véase al respecto la declaración del Superior Normal de la Fraternidad San Pío X del 24 de febrero de 2019:
“El Documento sobre la Fraternidad Humana para la Paz Mundial y la Convivencia Común, firmado por el Papa Francisco y el gran Imán de Al-Azhar, es solo una casa construida sobre area. Es, además, una impiedad que desprecia el primer mandamiento de Dios, y que hace decir a la Sabiduría de Dios, encarnada en Jesucristo que murió por nosotros en la Cruz, que el ‘pluralismo y la diversidad de las religiones’ es ‘una sabia voluntad divina’.
“Tales afirmaciones se oponen al dogma que afirma que la religión católica es la única religión verdadera (cf. Syllabus, proposición 21). Es un dogma, y lo que se le opone se llama herejía. Dios no puede contradecirse a sí mismo”.
En conclusión, Stefano Chiappalone subraya un “aspecto que permite comprender la importancia concedida a estos viajes (recientes y previstos)”: “debido a sus dificultades para caminar, el Santo Padre ha tenido que ‘reducir la carga’ gradualmente: por ejemplo, renunció a su viaje al Congo el pasado mes de julio, e incluso en San Pedro, generalmente se limita a presidir las ceremonias, sin poder celebrarlas íntegramente
“Por lo tanto, asistir a estas conferencias internacionales, a pesar de sus problemas de salud, obviamente es considerado una prioridad. Es lícito, pues, expresar cierta perplejidad respetuosa, pro opportunitate, sobre el riesgo inherente a este tipo de eventos, a saber, que -como ya ha sucedido e independientemente de las intenciones- la gran mayoría acabe viendo el diálogo sin misión [de conversión ] y entienda una sola cosa: al final, todas las religiones valen lo mismo”.
” Fuentes news.google.com ”
