Con el pasar de los años, Ilani comprendió que lo mejor de los viajes es el regreso. Después de todo volver al hogar no tiene precio; aunque el viaje hubiese estado repleto de aventuras, voluntariado y días de sol.
Y eso que Ilani Jessica Ribero Unzueta no puede quejarse por lo que vieron sus ojos; al contrario, observó despertar el sol en el otro lado del mundo, durmió acurrucada entre plantas gigantes, se tomó fotografías en templos con milenarias paredes, jugueteó con canguros…
Nunca viajó sola, siempre llevó consigo a una comunidad de 30.000 personas que siguen su bitácora en su weblog Miel con Limón. Confiesa que en determinado momento sus seguidores fueron un motivo de su travesía.
Hoy está de regreso en el país, en su tierra cruceña. Se reencuentra con su familia y cae en cuenta de que sus raíces son lo suficientemente fuertes.
Miel con limón
Un poco de miel con limón es santo remedio que cura los resfriados de Ilani. En agosto de 2013, Miel con Limón se convirtió en un weblog en el cual Ribero volcó algunos mensajes en el que ofrecía recetas para sanar o simplemente sentirse mejor… no se trata de curar resfriados, pero sí de estados de ánimo.
Y, dos años después, Ilani escribió un libro con todas esas recetas a hojas de papel. En 38 versos expuso su propuesta en la cual hay mucho amor, desamor y también olvido. Ella comenta: “Me doy cuenta de que los poemas y los textos que yo he escrito, y con los que más conecta la gente, muchas veces son textos que casi que los escribo para mí misma”. La empatía, que quizás sin querer encontró la poeta, fue clave para que el público comience a conocerla.
“Estamos trabajando en el segundo libro que, Dios mediante, saldrá este año”, revela la mujer que admira la poesía de la española Elvira Sastre.
Otra de sus pasiones, quizás la más conocida, saltó cinco años atrás y fue cuando decidió ir de viaje por diferentes derroteros.
Cargar la mochila
“Todo arrancó el 2018, durante un viaje de mochilera. Inicialmente el plan era estar cinco meses sobre todo por el sudeste asiático… y esos cinco meses se convirtieron en 14. Estuve en países increíbles, como India, Egipto, Jordania y Emiratos Árabes”, narra la cruceña, cuyos padres son de Cochabamba.
Recuerda que el hecho de emprender esta aventura sola por el mundo no fue sencillo. Es más, relata que cuando estaba en Miami subió a un Uber y emocionada le contó sus planes al taxista, quien la miraba casi sin dar crédito a lo que oían sus oídos. Pero ella contaba con el dinero que demandaban estos desplazamientos y había organizado su aventura, de tal manera que period lo más parecido a concretar sus sueños.
Y, de alguna manera, hubo quienes la siguieron desde el inicio de sus viajes. Recuerda: “Comenzó cuando yo empecé a transmitir y a compartir vivencias de los viajes. Porque a ver imagínate un viaje de mochilera por el mundo cuando tenía mis 32 años. Era una mujer sola y eso rompía con muchos estereotipos que la gente tiene”. De pronto esa travesía la acompañó con fotos suyas, imágenes que mostraban su otra faceta artística. “Trataba de hacer fotos bonitas y las acompañaba con relatos muy personales, pero nunca pensé que iba a crecer de esa forma en las redes sociales”, explica la profesional en administración de turismo que tiene un diplomado en dirección y gestión de empresas hoteleras. También hizo cursos de escritura creativa y de diseño de jardines y paisajismo.
Ilani creció en un escenario que es lo más cercano a un paraíso pure: La Rinconada. Este sitio se encuentra en el departamento de Santa Cruz, a una veintena de minutos de la capital cruceña. Allí es donde crecen las plantas marinas con hojas indivisibles más grandes del mundo.
De vuelta a sus viajes por el sudeste asiático, Ilani realizaba aquellas travesías con el afán de conocer y poder hacer algo en cada lugar al cual iba. Hizo un voluntariado en Camboya y fue maestra de inglés; en Tailandia conoció a los monjes budistas y aprendió a trabajar la tierra para obtener sus alimentos; mientras que en Malasia apoyó a niños refugiados y huérfanos.
Sí, reitera que nunca pensó en hacerse bloguera de viajes. “Ahora tengo una hermosa comunidad de más de 30 mil seguidores que tienen una mezcla de intereses. Siento que hay algo que prevalece y es que se mantiene la Ilani escritora que siempre ha usado las letras como una manera de expresarse”, comenta la viajera y confiesa que le va mejor escribiendo que hablando.
Hasta que fue obligada a parar y dejar la mochila a un lado por la emergencia sanitaria. Aquella vez que se detuvo se encontraba en Bali, Indonesia. “Estaba en un viaje que se supone iba a durar solamente un mes y medio; pero cuando yo volvía me agarró toda esta locura de la pandemia y ese mes y medio se convirtió en un año y ocho meses. Antes estaba mes y medio viajando por Australia. Entonces la idea era un viaje de tres meses que terminó en un año y nueve meses”, narra la amante de la naturaleza.
El retorno
Hace un año y algunos días que está de retorno al país. Y, para variar, nuevamente sus planes se vieron alterados, porque ella quería volver a viajar a los cuatro meses de estar en la tierra que la vio nacer. Explica: “Mientras más tiempo estoy en Bolivia, más me quiero quedar. Ha sido una linda manera de reencontrarme con cosas acá que yo por ahí antes sentía que no tenía. Por ejemplo, yo siempre me sentía un poco ajena en casa, quizás era porque tenía intereses diferentes a los de muchas personas”.
Ya no se siente como un “bichito raro” y logró crear una conexión con la gente y su tierra. Es casi como si hubiera hecho las paces con el pasado y el tiempo que anduvo en vuelos, aeropuertos y con sus historias fluyendo entre los dedos. “Luego de casi dos años fuera por pandemia, volver a estar cerca de mi familia para mí tiene mucho valor. Vuelvo para estar con mi papá, mi mamá, con mi sobrinita… para la mayor de mis sobrinitas yo fui su tía ausente y hace ya siete meses nació mi segunda sobrinita y la pude ver”, confiesa Ilani.
Sí, está feliz de regreso, pero ya piensa levantar la mochila viajera. Su nueva meta es recorrer Bolivia. “No voy a contar mucho de los planes, para no salarlo”, cube la mujer que sabe cómo sanarse de un resfriado, con miel y limón.
” Fuentes www.paginasiete.bo ”
