En 2025, Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) trató 722 millones de litros de agua residual, equivalentes al 55% del agua utilizada en sus operaciones aeroportuarias. Ante un contexto de creciente estrés hídrico y variabilidad climática, este resultado refleja una estrategia enfocada en fortalecer la seguridad del abastecimiento, la continuidad operativa y la resiliencia de sus aeropuertos.
La gestión del agua representa un factor estratégico para una red que en 2025 atendió a 63.7 millones de pasajeros. Durante el año, los aeropuertos de GAP registraron un suministro total de aproximadamente 1,296 millones de litros de agua. Del volumen suministrado, 72% correspondió a las operaciones en México y 28% a Jamaica.
El Informe de Sostenibilidad 2025 de GAP integra la disponibilidad del recurso a su planeación estratégica, operativa y financiera, con un enfoque preventivo orientado a fortalecer la resiliencia de su infraestructura y asegurar la continuidad del negocio.
“En GAP entendemos que la gestión responsable del agua es una parte fundamental de nuestro compromiso con la sostenibilidad y de nuestra visión de largo plazo. Por ello, fortalecemos el tratamiento, el uso eficiente y la diversificación de las fuentes de suministro. Los 722 millones de litros tratados durante 2025 reflejan avances concretos hacia aeropuertos cada vez más resilientes y preparados para el futuro”, señaló Raúl Revuelta Musalem, director general de GAP.

Durante 2025, GAP desarrolló una herramienta de gestión estratégica del agua para apoyar a sus aeropuertos en México en la identificación, priorización y ejecución de proyectos relacionados con el recurso. El modelo establece criterios homogéneos para orientar decisiones e inversiones conforme a los riesgos, las condiciones y las necesidades operativas de cada instalación.
La estrategia se estructura bajo tres principios. El primero es la seguridad en el abastecimiento, mediante la diversificación de fuentes y el aseguramiento de la calidad del agua utilizada. El segundo es el uso eficiente y sostenible, a través del mantenimiento preventivo de redes y equipos hidráulicos, la incorporación de criterios ambientales en infraestructura, la detección temprana de fugas y la sensibilización sobre el consumo responsable. El tercero es la circularidad y el aprovechamiento del agua tratada, con medidas para ampliar el reúso y fortalecer el monitoreo y las capacidades técnicas.
Actualmente, los 12 aeropuertos operados por GAP en México cuentan con plantas de tratamiento de aguas residuales. El Grupo actualiza de manera continua los procesos y la infraestructura de estas instalaciones para asegurar la calidad de las descargas y ampliar el aprovechamiento del agua tratada.
Durante 2025, GAP impulsó proyectos para la construcción, ampliación y modernización de plantas de tratamiento, así como sistemas de filtración avanzada, nanofiltración, tratamiento de lodos y reúso. También desarrolló y adecuó redes de distribución de agua tratada y potable para su aprovechamiento en sanitarios, riego y actividades de la operación aeroportuaria, además de rehabilitar pozos, cárcamos, líneas hidráulicas y obras de drenaje.
Como parte de su Plan de Sostenibilidad 2025-2029, GAP estableció dos metas centrales para fortalecer su desempeño hídrico. La primera consiste en reducir al menos 20% la intensidad de consumo de agua por pasajero, respecto a la línea base de 2024. La segunda busca que al menos 30% del suministro utilizado en sus operaciones aeroportuarias provenga de fuentes alternas, como agua tratada o pluvial, para 2029.
Estas acciones reflejan la visión con la que GAP prepara sus aeropuertos para el futuro, mediante infraestructura capaz de anticipar riesgos, utilizar los recursos de manera eficiente y responder al crecimiento de la demanda y a los desafíos del entorno. Al integrar la seguridad hídrica a sus decisiones operativas y de inversión, el Grupo fortalece la continuidad de sus servicios y avanza hacia una operación más eficiente, circular y resiliente.
