En la noche del lunes, un incendio de gran magnitud consumió tres ómnibus en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Ómnibus Nacionales Camagüey, ubicada en el reparto Jayamá. El fuego se originó en el taller de la instalación, donde una de las guaguas comenzó a incendiarse por causas aún desconocidas. El siniestro se propagó rápidamente a otros dos vehículos que se encontraban en las cercanías, generando una escena de gran tensión que fue contenida solo gracias a la rápida intervención de los bomberos.
Afortunadamente, no se reportaron víctimas humanas, aunque los daños materiales fueron severos. Los tres vehículos calcinados estaban asignados a las rutas Camagüey-Matanzas, Camagüey-Guantánamo y a labores de flete, lo que agrava la situación ya crítica del transporte interprovincial en Cuba. En un país donde cada guagua en funcionamiento representa un bien escaso y estratégico, la pérdida de estos medios representa un golpe significativo para la movilidad de los ciudadanos.
Las autoridades locales, incluyendo representantes del Partido, del Gobierno provincial y del Ministerio del Interior, acudieron al lugar para coordinar las labores de extinción y evaluar la magnitud de los daños. Reinier Gómez Muñoz, director de la UEB, aseguró que, a pesar de la gravedad del siniestro y la pérdida total de tres ómnibus, las rutas planificadas desde la provincia no se verán afectadas. La adecuada disponibilidad técnica del parque vehicular permitirá mantener el servicio habitual, incluidos trasbordos y fletes.
Este incidente se suma a una serie de eventos similares ocurridos en el último año que evidencian tanto la vulnerabilidad del parque vehicular como la precariedad de las condiciones en que operan muchas unidades del transporte público cubano. En febrero, un cortocircuito provocó el incendio de una guagua en La Habana, y en octubre de 2023, otra unidad de la ruta P11 en la terminal de Alamar fue consumida por el fuego. Durante ese año, también se reportaron incendios en vehículos de transporte en Baracoa, La Habana y Artemisa. En todos los casos, la intervención de los bomberos evitó pérdidas humanas, pero los daños materiales han sido irreversibles.
La seguridad en las instalaciones de transporte público es un tema que requiere atención urgente. La falta de mantenimiento adecuado, la obsolescencia de los equipos y las condiciones de trabajo precarias contribuyen a la ocurrencia de estos siniestros. Es imperativo que las autoridades implementen medidas preventivas y realicen inversiones significativas en la infraestructura y el equipamiento del sector para garantizar la seguridad de los trabajadores y usuarios, así como la continuidad de los servicios esenciales que el transporte público proporciona a la población.
” Sources www.cibercuba.com ”
” Fuentes www.cibercuba.com ”
