Amapola abrió sus puertas en octubre de 2025 con una intención precisa: crear un restaurante que respondiera al paisaje y a los ritmos del Valle de Guadalupe. Un año después, aquella idea se ha convertido en una experiencia íntima, reconocida por la Guía MICHELIN México y definida por un menú que cambia con las estaciones.

Ubicado dentro de Banyan Tree Veya Valle de Guadalupe, el restaurante recibe únicamente a 16 comensales. Esta escala permite que la cocina y la mesa mantengan una relación cercana, mientras el servicio avanza a través de un menú degustación de seis pasos concebido por los chefs Solange Muris y Benito Molina.
Amapola representa un nuevo capítulo en la trayectoria que ambos han construido durante más de 25 años en Baja California. Después de más de 25 años al frente de Manzanilla, su restaurante en Ensenada, los chefs encontraron en el Valle la oportunidad de desarrollar un proyecto distinto: más pequeño, pausado y estrechamente relacionado con el entorno.

Aquí, la permanencia no está en los platillos, sino en la manera de cocinar. La disponibilidad de pescados y mariscos, las vedas, las cosechas y el trabajo de productores cercanos determinan cada nueva versión del menú.
La propuesta parte principalmente del mar de Baja California, pero también incorpora vegetales de huertos locales y de la propiedad, aceite de los olivos que rodean el restaurante y productos procedentes de granjas y ranchos de la región.
El aprovechamiento responsable de los ingredientes forma parte del trabajo cotidiano. Atún aleta azul, erizo, abulón, langosta y distintas variedades de conchas aparecen únicamente cuando se encuentran en su mejor momento. Más que recurrir a elaboraciones excesivas, la cocina busca reconocer el origen de cada producto y establecer vínculos con sabores familiares, recetas domésticas y recuerdos compartidos.

El nombre del restaurante también nace de su entorno, cada primavera, amapolas silvestres aparecen de manera natural en los terrenos de Banyan Tree Veya; su capacidad para florecer en el paisaje del Valle dio identidad a un proyecto que, desde su origen, ha buscado crecer con el territorio.
Al cumplir su primer aniversario, Amapola mantiene la misma escala con la que comenzó: una mesa cercana, un menú en movimiento y dos cocineros que continúan interpretando Baja California desde una nueva perspectiva.
