Copenhague puede ser una de las alternativas recomendables para poder disfrutar de unas vacaciones satisfactorias por Europa. Es la capital de Dinamarca y nos ofrece una serie de alicientes para que las parejas y familias puedan disfrutar de un viaje bastante completo y sugerente.
que conecta Malmö con Copenhague. Es una alternita al avión. También hay un tren, una línea ferroviaria por debajo de los cuatro carriles de carretera. Atravesarlo cuesta unos 55 euros.
Comer. Los restaurantes en las capitales escandinavas no son tan baratos como en otros lugares, pero buscando encuentras siempre opciones económicas. Lo que sí es muy caro es beber alcohol. Una copa de vino o una cerveza subirá un montón la cuenta de tu comida o de tu cena.
Ruta por las capitales escandinavas
Resulta muy fácil entender por qué Copenhague, Estocolmo y Oslo son algunos de los destinos más atractivos de Europa. Cada rincón te sorprende por su gente joven, arquitectura vanguardista y dinamismo, donde la cultura vikinga se mezcla con la modernidad más absoluta, con una naturaleza desbordante en contraste con los espacios cosmopolitas. Y siempre con el concepto de sostenibilidad presente, como pude comprobar en Oslo.
DÍA 1: Ayuntamiento de Copenhague, Christiansborg y la sirenita
Comenzamos nuestra ruta por las capitales escandinavas en Dinamarca. En la ciudad de Copenhague tienes un montón de barrios alternativos con mucho sabor, pero este primer día nos vamos a centrar en los imprescindibles de la ciudad danesa, la mayoría están situados en la zona del centro.
¿Cuál es la mejor forma para moverse en Copenhague? Nosotros teníamos un coche de alquiler porque habíamos estado en la península de Jutlandia, al oeste de Dinamarca. Lo dejamos aparcado. En la capital danesa la mejor opción es alquilar una bici o usar el transporte público. Con la Copenhagen Card tienes un uso ilimitado de buses, trenes y metro, y además te sirve para entrar en un montón de museos y monumentos.
La plaza del Ayuntamiento —o Rådhuspladsen— period antiguamente un mercado de heno. Aquí están el Ayuntamiento, un edificio rojizo inspirado en el Ayuntamiento de Siena, la famosa fuente del Dragón y la escultura del escritor más famoso del país, Hans Christian Andersen.
København es la principal estación de la ciudad donde puedes tomar el metro y el S-tog —el tren suburbano de la ciudad y del área metropolitana de Copenhague—; se abrió en 1911 y está compuesta por 7 plataformas y 13 vías.
Recorrer Stroget, la calle peatonal más larga de Europa, es una de las mejores cosas que puedes hacer en Copenhague. Esta impresionante calle parte desde la plaza del Ayuntamiento y es la arteria central de la ciudad. Alrededor de esta calle se concentran algunos de los mejores restaurantes donde comer en Copenhague.
El nombre de Kongens Nytorv quiere decir «nueva plaza del rey» y se encuentra al closing de Strøget. Las mejores vistas para mí las tienes desde los almacenes Magasin du Nord.
El Nyhavn es el canal más famoso de Copenhague. Sus fachadas de colores, sus casas, los barcos y el canal crean una de las mejores fotos de la ciudad. Te recomiendo recorrerlo de día y también de noche, cuando el ambiente en las terrazas de los cafés y restaurantes es increíble. Desde allí parte un barco turístico.
Kastellet es una antigua fortaleza militar. Es uno de los lugares típicos para visitar en Copenhague. Dentro hay cañones antiguos de diferentes épocas que forman parte del armamento defensivo. Christiansborg, Rosenborg y la sirenita
En la pequeña isla de Slotsholmen se encuentra el imponente Palacio de Christiansborg, sede del Parlamento de Dinamarca y uno de los lugares preferidos que ver en Copenhague por los turistas. El inside no merece mucho la pena pero sí te recomiendo subir a su torre de 106 metros, la más alta de Copenhague. Más sequence danesas: Borgen. Una de mis preferidas. Retrata la vida política y Christiansborg es uno de los escenarios.
El Castillo de Rosenborg, un antiguo palacio del siglo XVII con un impresionante jardín. Construido como residencia de verano del monarca Christian IV, fue habitado por la familia actual hasta 1720 y después se convirtió en un museo en 1838. Justo al lado se encuentra el magnífico jardín botánico de Copenhague.
Un día en Copenhague para ver la sirenita
La Sirenita es el emblema oficial de Copenhague. Se trata de una pequeña escultura de bronce, de poco más de un metro, inspirada en el famoso cuento de Andersen, esculpida a comienzos del siglo XX por el escultor Edvard Eriksen, por encargo de la familia Jacobsen, propietaria de la Carlsberg. Aunque debido a su pequeño tamaño suele decepcionar a muchos visitantes, este es sin duda un monumento imprescindible que ver en Copenhague.
DÍA 2 Parque Tivoli y la ciudad libre de Christiania
El día de ayer fue muy cansado. Hoy también va a ser agitado, pero cambiamos los monumentos por otros lugares más divertidos, los Jardines de Tivoli y la ciudad libre de Christiania.
Los Jardines de Tivoli es uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo. Abrió sus puertas en 1843, cuando el rey Christian VIII ordenó su construcción con el fin de crear un lugar que pudiera ser un centro de distracción y esparcimiento para los habitantes de la ciudad. Hay más de 20 atracciones como montañas rusas, norias, salas de espejos, títeres, teatros al aire libre, restaurantes, jardines y una sala de conciertos que se ilumina por la noche.
Estos son los imprescindibles que no te puedes perder: la Fragata de San Jorge, que tiene un restaurante flotante; la Pagoda inspirada en la cultura china; el teatro de pantomima, donde hay presentaciones musicales y de ocio; Vesterbrogade, la puerta principal; y el restaurante Nimb, un palacio al estilo árabe. Al contrario de la mayoría de parques de atracciones, este se encuentra ubicado en pleno centro de la ciudad, entre la Estación Central y el Ayuntamiento. Puedes comprar tus entradas para Tivoli en este enlace.
Christiania es uno de los barrios más pintorescos del continente, y uno de los lugares fundamentales para ver en la capital de Dinamarca. Tal y como se puede leer en la entrada a este lugar, se trata de una «Ciudad Libre», y es que es una zona de Copenhague autogobernada por sus residentes, y que se considera independiente de Dinamarca. Para conocer los orígenes de Christiania, hay que remontarse a 1971, cuando varios padres ocupan este lugar para tener un espacio para jugar con sus hijos y poco a poco, se va transformando en un movimiento político de ruptura con la forma de vida más ordinary en el país. Hoy en día, es una comuna de alrededor de 1000 personas, donde los coches están prohibidos, las bicicletas son el principal modo de transporte, los caballos andan libres y se permite el consumo de marihuana y hachís. Pero este lugar tan alternativo también está lleno de sombras y problemas. En este artículo te cuento si merece la pena visitar Christania.
” Fuentes www.porconocer.com ”
