La artesanía y la tradición española estuvieron presentes en el desfile de la colección Crucero de Dior en Sevilla. Envolventes abanicos hechos a partir de encaje, emblemáticos mantones de Manila, prendas bordadas por especialistas en hilos de oro y plata, sombreros de inspiración ecuestre, maestros de la orfebrería y manos expertas en la pintura sobre cuero.
El icono del desfile fue La Capitana, nombre que recibe la bailaora Carmen Amaya, inspiración de la colección junto con figuras como La duquesa de Alba, personaje mítico que montaba a caballo con Jackie Kennedy. Para trasladarlo a las prendas, se usaron tonalidades rojas, amarillas, ocres y negras, plasmados en faldas exuberantes que simbolizan tanto a Dior como a España, en volúmenes que elevan los contrastes, en encajes en múltiples formas, terciopelo negro bordado con hilos dorados, los pantalones de los jinetes andaluces…
Maria Grazia Chiuri planeó la colección como un despliegue de la tradición y el lujo, prestando especial atención al saber hacer de los talleres españoles. La diseñadora los alzó a ellos y sus técnicas al panorama internacional gracias a ese espacio para visibilizar y admirar la riqueza y la belleza del detalle.
Dior buscó en España talleres que representaran lo cotidiano y lo extraordinario y eligió los siguientes:
” Fuentes www.marie-claire.es ”