Entre estadios llenos, ciudades anfitrionas y la energía que acompaña a uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, este verano también deja espacio para otro tipo de viajes. Algunos buscan estar donde ocurre todo. Otros prefieren perseguir el invierno, descubrir nuevos sabores o perderse frente al Mediterráneo.
La mejor escapada no siempre depende del destino, sino de lo que cada viajero busca encontrar en él. A continuación, cinco coordenadas distintas para tomarle el pulso a la temporada y rediseñar la forma de viajar este año.
1. Para quienes buscan inspiración cultural: París, Francia

Hay ciudades que se visitan y otras que se leen a través del arte. Durante el verano, los museos, galerías independientes y terrazas históricas de París se convierten en el escenario perfecto para un viaje de contemplación. Desde exposiciones temporales de primer nivel hasta pequeñas librerías escondidas junto al Sena, la capital francesa se mantiene como la coordenada de referencia para quienes encuentran en la creatividad la mejor excusa para empacar.
2. Para quienes quieren estar donde ocurre todo: Miami, Florida
Pocas ciudades vivirán un verano tan dinámico como Miami. La coyuntura deportiva global volverá a colocarla en el centro de la conversación internacional, atrayendo visitantes, eventos y una energía que se extenderá mucho más allá de las canchas.

Pero la verdadera sofisticación de la ciudad ocurre fuera de los estadios. Miami ha evolucionado como un nodo cultural vibrante donde convergen la alta gastronomía, el diseño, los negocios y la vida social. Para quienes buscan sumergirse en esta faceta contemporánea y ejecutiva, EAST Miami, ubicado en el corazón financiero de Brickell, se consolida como la base de operaciones ideal para explorar el pulso urbano desde las alturas de su icónico rooftop Sugar.
3. Para quienes viajan a través del paladar: Mérida, Yucatán
La gastronomía se ha convertido en una narrativa de viaje por sí sola, y pocas ciudades en México lo demuestran con tanta fuerza como Mérida. La capital yucateca ha sabido preservar su herencia culinaria ancestral mientras integra propuestas contemporáneas de autor, creando un diálogo único en la mesa.
Explorar sus mercados locales, restaurantes de vanguardia y haciendas circundantes exige un ritmo propio. Para los viajeros que priorizan la privacidad y el diseño local, refugios privados como Mansión Xodó ofrecen una alternativa de hospedaje exclusiva para descubrir los secretos de la región con total independencia y confort.
4. Para quienes cambiarían el sol por la nieve: Nevados de Chillán, Chile
Mientras gran parte del hemisferio norte busca la playa, el viajero con criterio sabe que el verdadero lujo de la temporada puede estar en hacer exactamente lo contrario.
En los Nevados de Chillán, el invierno apenas comienza con paisajes de bosques nativos y una de las temporadas de esquí más exclusivas de Sudamérica. La experiencia adquiere una dimensión premium gracias a un contraste natural único: jornadas de alta montaña durante el día que concluyen al caer la tarde en piscinas de aguas termales a las faldas de un volcán activo. Propiedades emblemáticas como Termas de Chillán han hecho de esta dualidad entre aventura y bienestar su sello personal.

5. Para quienes sueñan con el Mediterráneo: Las Islas Griegas
Existen destinos que definen la estética del verano, y las islas griegas encabezan la lista. Su fórmula sigue siendo imbatible: el azul profundo del mar Egeo, arquitectura encalada que desafía al tiempo y una gastronomía fresca que invita a la sobremesa larga. Ya sea caminando sin prisa por las callejuelas de Paros, buscando calas escondidas en Creta o viendo el atardecer desde Santorini, Grecia representa el arte de desacelerar bajo el sol.
Porque al final, no existe una única manera de viajar durante esta temporada.
Solo diferentes formas de vivirla.
