El Mundial 2022 concluyó el 18 de diciembre en Doha con la victoria de Argentina sobre Francia. Este resultado pone fin a un torneo bien organizado, pero no exento de polémicas. Entre ellas, los viajes del presidente francés para asistir a dos partidos.
Los “Bleus” ya llegaron a Francia después de abandonar Doha con los ojos aún enrojecidos por las lágrimas de la derrota, tras una ultimate histórica ante Argentina. Emmanuel Macron también se encontraba en Catar: el presidente francés hizo dos viajes, ida y vuelta, para apoyar a la selección nacional en la semifinal contra Marruecos y en la ultimate.
501.000 euros y 480 toneladas equivalentes de CO2
Según el semanario francés Le Level, estos dos viajes le costaron al contribuyente unos 501.000 euros, es decir, 31 años de salario mínimo. Para peor, su huella de carbono ascendió a 480 toneladas equivalentes de CO2, es decir, la huella de carbono media de un francés a lo largo de 53 años. Estos desplazamientos se hicieron con dos aviones, el A330 de la Presidencia de la República, acompañado de un Falcon 7X, un jet privado que siempre acompaña al Airbus en los viajes largos.
Se tardan unas siete horas para volar de París a Doha, pero el semanario señala que el jefe de Estado no voló directamente entre las dos ciudades para su regreso de la semifinal, sino que pasó por Bruselas para el Consejo Europeo del 15 de diciembre. Del mismo modo, a la vuelta de la ultimate, no regresó directamente a Francia sino que paró en Egipto y Jordania antes de volver a París. Mientras tanto, la COP15 sobre la protección de la biodiversidad terminaba en Montreal, Canadá, y Macron no asistió.
Pedido negado
” Fuentes news.google.com ”
