Con la llegada de las altas temperaturas, las decisiones alrededor de la alimentación también cambian. Las comidas pesadas pierden protagonismo frente a opciones más frescas y ligeras, mientras que los snacks y preparaciones sencillas se vuelven parte importante de la rutina diaria, especialmente durante vacaciones, días fuera de casa o actividades al aire libre.
Durante esta temporada, cada vez más personas buscan alimentos que sean fáciles de incorporar a su día y que cubran las necesidades nutricionales básicas como el consumo adecuado de proteína que les ayuda a sentirse satisfechas por más tiempo.

“La proteína cumple funciones clave en el cuerpo. Mantener un consumo adecuado de proteína puede contribuir a la saciedad y a preservar la masa muscular además de formar parte de una alimentación balanceada para personas con distintos estilos de vida. También ha crecido el interés por productos menos procesados elaborados con ingredientes simples, especialmente entre consumidores que buscan alternativas más naturales para complementar su alimentación cotidiana”, destacó Liz Memun, especialista en nutrición funcional.

Durante el verano, el reto es mantener un buen consumo de proteína sin recurrir a comidas pesadas o muy elaboradas. Para un adulto promedio, el requerimiento diario de proteína es de 1 a 1.2 gramos por kilo, que equivale a 60 o 70 gramos al día. Sin una estrategia clara, lograr ese objetivo puede ser un reto. En ese panorama, los yogures griegos han ganado relevancia por su densidad nutricional, practicidad y sabor y versatilidad. FAGE, por ejemplo, destaca por aportar hasta 25 gramos de proteína por porción de 250 gramos. Gracias a su versatilidad, puede integrarse en distintos momentos del día e incorporarse fácilmente en distintas preparaciones ideales para esta temporada de calor: desde bowls con fruta fresca y semillas, hasta smoothies, dips o recetas dulces y saladas.
“Hoy tenemos consumidores mejor informados, que buscan etiquetas limpias y productos menos procesados. Los lácteos fermentados como el yogurt griego FAGE responden muy bien a esta demanda gracias a su perfil simple, ingredientes naturales y su gran aporte nutricional, por lo que puede adaptarse a diferentes necesidades y estilos de vida. Además de no contener azúcar añadida, existen opciones sin grasa y deslactosadas, permitiendo que más consumidores encuentren una presentación adecuada para su rutina” agregó Liz Memun.

Más allá de las tendencias, el verano se ha convertido en un momento en el que muchas personas replantean la manera en que se alimentan, priorizando opciones frescas, prácticas y nutritivas que puedan acompañar el ritmo de la temporada sin complicaciones. En esa búsqueda de equilibrio entre sabor, nutrición y simplicidad, FAGE se posiciona como una excelente opción para quienes buscan disfrutar alimentos elaborados con ingredientes de origen natural y alto contenido de proteína.
