Para comenzar, esa suntuosa propiedad de los hoteles Ritz-Carlton, rodeada de la naturaleza mas exuberante boricua, no se llama “hotel” es una “reserva de naturaleza”. De hecho, es descrita como un verdadero santuario de lujo y ahí sus huéspedes pueden contar con su propio conserje privado quien les organiza desde cenas románticas en la playa hasta excursions privados en helicóptero o avioneta, y relajarse con los tratamientos holísticos de su Spa Botánico, un santuario de cinco acres en medio de un campo de piñas. En pocas palabras: esta es una solución a dónde alojarse en Puerto Rico elevada al servicio VIP.
” Fuentes www.univision.com ”