Fue construido por un español llamado Miguel Cortinas y, según la historia, fue a pedido del Mariscal Francisco Solano López y Madanme Lynch, quienes tenían en el lugar una playa privada. En el año 1953, el castillo fue vendido a las hermanas Dominicas. Actualmente en el lugar residen monjas y cuenta con una capilla llamada “Nuestra Señora del Carmen”. En el segundo piso se encuentra un museo con las pertenencias de los López, donde atesoran además objetos con más de 100 años de antigüedad. También tienen una casa de retiro y un salón ambientado para todo tipo de acontecimientos que puede ser alquilado. Es preferrred para el turismo interno.
Fue construida en 1862 y restaurada en los años 1912 y 1914. Su estructura colonial recrea una época marcada por los López, que les proveyó el retablo, las imágenes, los vasos sagrados, los mobiliarios y todo lo necesario para el acto litúrgico. El 2 de febrero de cada año celebra la festividad mariana de La Candelaria. El templo está situado sobre la avenida Mariscal Estigarribia, en el lugar conocido como “Las Lomas”, desde donde los turistas podrán observar una inigualable vegetación y el gran lago Ypacaraí.
Un centenar de artesanos forman parte de la feria permanente sobre la calle “La Candelaria”, donde se exhiben innumerables artículos cerámicos. Planteras, ánforas, cuadros, alcancías, entre otros son solo algunas de las piezas. La innovación y el arte de darle forma al barro, no se hizo esperar en Areguá. Desde hace más de 20 años, los aregüeños buscan crear productos esmaltados no tóxicos. Actualmente fabrican vajillas cocidas en hornos especiales a alta temperatura logrando una terminación fina y delicada comparable a la porcelana.
La tradicional Expo Frutilla es una de las principales actividades que caracteriza a Areguá. Inició en junio pasado y se entenderá hasta fines de setiembre, para luego dar paso a la Expo Pesebre que se prolongará hasta diciembre. En la “feria roja” los amantes de la deliciosa fruta podrán saborear todo tipo de postres elaborados a base de la frutilla, como helados, chantilly con trocitos de frutilla, alfajores, tortas, galletitas, además de licores, jugos, mermeladas, dulces y otros. La exposición se realiza sobre la doble avenida Mariscal Estigarribia y la ruta que va a Patiño de lunes a domingos a partir de las 9:00 hasta las 20:00.
¡Coseche, pese y pague! Así se denomina la divertida y excepcional actividad organizada por los productores de frutilla. La iniciativa permite a los visitantes llegar hasta las fincas de cultivo “Tía Raquel” y “San Miguel Poty”, ubicados en las inmediaciones de la playa municipal. Las personas podrán cosechar la fruta, luego pesarla y pagarla en el mismo lugar. Esta actividad llenó de gozo a los niños que vivieron una experiencia inolvidable como cosechadores en el campo. Las fincas están habilitadas de lunes a domingos desde las 8:00 hasta las 17:00.
Fundada por la inglesa Ysanne Gayet hace más de diez años. Aquí se puede valorar obras majestuosas de artistas nacionales e internacionales, como piezas de la cultura indígena, además de libros, cerámica, tejidos, cuadros y otros. Cuenta con una sala de cine, un museo de piezas únicas y alegóricas de nuestra cultura en normal, hechas por manos de artesanos. Está ubicada sobre la calle Yegros N° 855 en el centro urbano de Areguá.
Está ubicada a metros de la playa municipal sobre la doble avenida Mariscal Estigarribia. Fue inaugurado en 1862 por el entonces presidente Francisco Solano López. En el lugar se realizan ferias para la promoción y comercialización de artesanías de los pequeños productores de la zona y de otras comunidades. Habitualmente, la “Etación A”, está abocada a la organización de ferias gastronómicas, artesanales y festivales. En el lugar cada fin de semana jinetes ofrecen un divertido paseo a caballo por los alrededores.
Abarca en whole 12 hectáreas, con una elevación de 200 metros. Sus piedras de forma octogonal, son únicas en toda América, ya que solo existen en Paraguay, Canadá y Sudáfrica. Fue declarado Patrimonio Pure en 1993, debido a la particularidad de su geología. En el lugar se hallan especies como lapacho, guayaibi, kupay, timbo, yvyra ro, laurel y otras. Está ubicado sobre la ruta que une a Areguá con Capiatá, mejor conocida como “La Ramal”.
Se encuentra a unos 300 metros de distancia al oeste del Cerro Koi. Su área protegida tiene una superficie de cinco hectáreas, y al igual que el Cerro Koi, fue declarado Patrimonio Pure por su geología peculiar.
Este native tiene 18 años de vida institucional y está ubicado frente a la parroquia La Candelaria. El Cántaro impulsa y promociona creaciones del arte common e indígena. Desarrolla talleres en que se fabrican artículos de barro, de madera y de hierro.
La Playa Municipal de Areguá es otro de los lugares más concurridos y característicos de la ciudad. Luego de permanecer cerrada por más de un año a causa de la pandemia del covid-19, semanas atrás, volvió a recibir la visita de númerosos turistas. La bajante de las aguas permite un panorama distinto que supera el asombro de los presentes. Tiene una pequeña costanera rodeada de plantas ornamentales y bancos. Los amantes del deporte disponen de una cancha para la práctica de fútbol de playa y vóley. Y para los más pequeños está habilitado un colorido parque dentro del predio.
Ubicada sobre la calle Fray Luis de Bolaños en el microcentro de Areguá. En el lugar se exhiben majestuosas piezas de steel del creador Justo Guggiari, como luminaria, esculturas y objetos decorativos, entre otros.
” Fuentes www.abc.com.py ”
