En los últimos meses, las relaciones entre Canadá y Estados Unidos han atravesado una fase de tensión sin precedentes, lo que ha tenido un impacto directo en el turismo transfronterizo. Las políticas implementadas por la administración estadounidense, incluyendo la imposición de aranceles y propuestas de anexión, han llevado a una disminución significativa en el número de canadienses que visitan su vecino del sur.
Según datos de Estadísticas Canadá, en abril de 2025, los viajes de regreso de canadienses por vía aérea cayeron un 19.9%, mientras que por carretera la disminución fue del 35.2% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta tendencia se ha mantenido durante varios meses consecutivos, reflejando una creciente reticencia de los canadienses a viajar a Estados Unidos.
La Asociación de Viajes de Estados Unidos ha advertido que una reducción del 10% en el turismo canadiense podría traducirse en una pérdida de 2.100 millones de dólares y afectar a aproximadamente 14.000 empleos en el sector turístico. Con la disminución actual superando el 20%, las estimaciones apuntan a una pérdida de más de 4.000 millones de dólares para la economía estadounidense en 2025. (baenegocios.com)
Ante esta situación, muchos canadienses han optado por destinos alternativos, como México y Europa, para sus vacaciones. Además, el turismo interno en Canadá ha experimentado un auge, con provincias que han incrementado sus presupuestos para promover el turismo local y compensar la disminución de visitantes internacionales. (en.wikipedia.org)
Este cambio en los patrones de viaje no solo afecta a la economía estadounidense, sino que también ofrece oportunidades para que otros destinos turísticos se beneficien del desvío de viajeros canadienses. La situación actual subraya la importancia de las relaciones diplomáticas y cómo las políticas gubernamentales pueden influir directamente en sectores clave como el turismo.
” Sources www.cronica.com.mx ”
” Fuentes www.cronica.com.mx ”