Los viajes siempre dejan recuerdos, pero los que se viven junto a los abuelos suelen convertirse en tesoros. En el marco del Día de los Abuelos, que se celebra cada 28 de agosto en México, viajar con ellos puede ser una manera de agradecer su legado, fortalecer los lazos familiares y crear recuerdos que seguirán pasando de generación en generación.
Cada vez más destinos apuestan por experiencias accesibles para que nadie se quede fuera de la aventura y Denver es uno de ellos.

¿Alguna vez has ido de pesca con tu abuelo?
A menos de dos horas del centro de Denver, algunos de los mejores ríos y arroyos están en South Platte River, Clear Creek, Upper South Platte River, Blue River y Colorado River, que ofrecen el escenario perfecto para disfrutar de la pesca con mosca.
Para quienes buscan una experiencia inmersa en la naturaleza, la Fundación Wilderness On Wheels, a solo una hora, cuenta con una pasarela accesible de 1.6 kilómetros entre bosques y arroyos, además de cabañas y zonas de campamento, ideales para desconectarse del ritmo cotidiano y conectar con quienes más queremos.

Un viaje en tren que une generaciones
Hay algo inherentemente nostálgico en subir a un tren. Quizá porque evoca los viajes que alguna vez hicieron los abuelos o porque simplemente invita a disfrutar el trayecto sin prisas. Desde Denver es posible recorrer algunos de los paisajes más impresionantes del oeste de Estados Unidos a bordo del Canyon Spirit, además de viajar en rutas históricas como el Georgetown Loop Railroad, el Cripple Creek & Victor Narrow Gauge Railroad, el Broadmoor Manitou and Pikes Peak Cog Railway y el espectacular Royal Gorge Route Railroad. La mayoría ofrece facilidades de accesibilidad para personas con movilidad reducida, permitiendo que todos disfruten del trayecto con comodidad mientras contemplan montañas, cañones y ríos.
Un café y muchas historias en Union Station

Toda familia tiene un lugar donde las conversaciones fluyen sin mirar el reloj. En Denver, ese sitio puede ser Union Station, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Ya sea para disfrutar un café, recorrer sus boutiques o simplemente sentarse a observar el ir y venir de los viajeros, este espacio combina historia, arquitectura y un ambiente relajado que invita a hacer una pausa y disfrutar del momento.
Un viaje al pasado
Las anécdotas sobre la vida de décadas atrás, cobra un significado especial al recorrer la Molly Brown House Museum, la residencia de Margaret “Molly” Brown, reconocida filántropa, activista y sobreviviente del Titanic, cuya valentía la convirtió en una de las mujeres más emblemáticas de la historia estadounidense. Esta elegante casa victoriana, construida en 1889, ofrece una ventana al pasado y cuenta con alternativas de accesibilidad para que más visitantes puedan disfrutar de la experiencia; consulta sobre el previo aviso para realizar las adaptaciones necesarias.
Quizá el amor por las plantas lo aprendiste de ellos

Revive esos momentos recorriendo juntos los Jardines Botánicos de Denver, un oasis de 24 acres donde más de 32,000 especies de plantas provenientes de todo el mundo conviven entre senderos, jardines temáticos y el reconocido Jardín Japonés. Sus caminos accesibles y la disponibilidad de sillas de ruedas permiten que todos disfruten del recorrido con tranquilidad.
La música no tiene edad
Hay canciones que unen generaciones y artistas que forman parte de la historia de toda una familia. Sin importar la época del año en que visites Denver, Red Rocks Amphitheatre, considerado uno de los recintos al aire libre más espectaculares del mundo, siempre ofrece una experiencia inolvidable. Además de contar con espacios accesibles para personas con movilidad reducida, en los próximos meses recibirá a artistas como Rod Stewart, Andrea Bocelli, Carlos Santana y Maná, conciertos que seguramente harán cantar tanto a abuelos como a nietos.

Viajar con los abuelos es regalar tiempo, crear nuevas tradiciones y descubrir que los mejores recuerdos no siempre caben en una fotografía, sino en las conversaciones, las risas y los momentos compartidos. Denver demuestra que la aventura no tiene edad y que los viajes más especiales son aquellos donde tres generaciones pueden recorrer el mismo camino.
