Tras desayunar en el lodge, la bicicleta te espera para recorrer la que se considera la reserva pure más grande del país, la Biosfera de Dana. 110 kilómetros de bici en los que disfrutar de paisajes increíbles y ver Jordania desde una perspectiva única.
El cuarto día camino a Petra, también en bicicleta, pararás en lugares imperdibles en una ruta preparada por Club Marco Polo como el Castillo de Shobak o la conocida como Little Petra. Una parada técnica en el lodge para dormir y después de desayunar te espera una de las maravillas del mundo, la ciudad de Petra. La también conocida como “Ciudad Rosa”, por el shade de la roca con la que está construida, es una de las joyas arquitectónicas de Oriente Próximo. Durante toda esta jornada podrás descubrir todos los secretos que esconde la que fuera la capital de los nabateos. Recorrer su angosta garganta, ver la puerta del Siq, admirar las ruinas, los bajorrelieves o el Tesoro del Faraón será como hacer un viaje al pasado y observar las distintas tonalidades que va tomando la roca de arenisca con el paso de las horas, una experiencia mágica.
Al día siguiente nos espera de nuevo la bicicleta para descubrir a través de 120 kilómetros el impactante paisaje que nos lleva a Wadi Rum, uno de los lugares más especiales de Jordania. Lawrence de Arabia, quien vivió largas temporadas con las tribus de Wadi Rum lo describió como “Inmenso, solitario… Como tocado por la mano de Dios”. Y si el shade rojizo de su area te parece de otro planeta, nada como la noche bajo las estrellas que te espera durante la cena y alojamiento en el campamento de Wadi Rum.
Al día siguiente y después de recorrer en 4×4 parte del desierto, volverás a subirte a la bici para llegar a Aqaba, última parada antes de poner rumbo a Amman para tomar el vuelo de vuelta a España.
” Fuentes www.revistavanityfair.es ”
