Muchos ciudadanos de a pie desconocerán la posibilidad de realizar un viaje a bordo de un barco portacontenedores, pero, antes de la pandemia, esta opción diferente de viaje existía.
Se trata de una actividad poco común y muy exclusiva, ya que sólo el 1% de los barcos portacontenedores del mundo aceptan pasajeros y pueden acomodar a unas 12 personas, según cuenta El Economista. El precio ronda entre 90 y casi 135 euros al día para viajes de semanas o incluso meses, en función del trayecto del buque.
Pese a que no cuentan con todas las ventajas de un crucero estándar, los pasajeros podrán tener una estancia más que cómoda, con acceso a una sala de entretenimiento llena de libros, reproductor de CD y mesas de ping pong. Sin embargo, no todo es desconexión, ya que se les exige que participen en labores del día a día propias de un barco portacontenedores.
Como se comenta, no es una opción vacacional muy común, pero, según el citado medio, ha surgido un pequeño grupo de agentes especializados en viajes alrededor de esta modalidad. Se trata de un negocio pequeño, con unos ingresos anuales inferiores a los 5 millones de euros, según el fundador de Freighter Journey, Hamish Jamieson. Según sus estimaciones en 2019, el número de personas que contrataron un viaje a bordo de un carguero no llegó a las 4.000.
” Fuentes www.preferente.com ”
