sábado 12 de marzo de 2022
“¿Es como en Volver al futuro (Back to the future, 1985)?” pregunta el pequeño Adam (Walker Scobell) al Adam adulto (Ryan Reynolds), recién llegado del año 2050. “¿Viste Terminator (1984)?”, pregunta respondiendo Adam adulto, y auto-contesta “el futuro es peor”.
El proyecto Adam (The Adam venture, 2022) es de esas películas que no tienen ninguna otra pretensión que brindar un momento entretenido y ameno al espectador, sin entregar nada novedoso ni correr ningún riesgo. La película desarrolla -por fortuna y con un tiempo considerable- el vínculo padre e hijo antes de entregarse a la acción.
Shawn Levy (Una noche en el museo, Free Man) sabe, al igual que Ryan Reynolds (Deadpool), que se puede hacer humor cinéfilo robando conscientemente concepts de otras películas y refritándolas en una nueva y pasatista producción. Reynolds pone todo su carisma para suavizar el drama y el ‘viaje en el tiempo para solucionar conflictos familiares’ funciona de maravilla.
La historia comienza con Adam (Reynolds) viajando por el tiempo para destruir a Sorian, compañía comandada por la villana Maya (Catherine Keener), quien robó la thought intergaláctica a Louis Reed (Mark Rúffalo), el padre del protagonista. En el medio están los lazos rotos entre personajes y viajar al pasado será la forma de recomponerlos.
Pero sí de robos hablamos, El proyecto Adam está plagada de ellos, porque aparte de los mencionados hay una persecución casi calcada de Volver al futuro 2 (Again to the longer term 2, 1989) con patinetas voladoras y otras secuencias con rayos láser y androides que se desvanecen en el aire que rememoran a El regreso del Jedi (Return of the Jedi, 1983). Lo importante no es el robo sino el uso que se le da a lo robado, pareciera ser la justificación ‘ética’ de la película (palabra mencionada en varios diálogos del argumento) en paralelo con sus resoluciones de guion.
El elenco notable incluye a Jennifer Garner y Zoe Saldana en una película que entrega un agradable pasatiempo y se desvanece en el aire con la misma velocidad que las naves en los agujeros de gusano.
” Fuentes www.escribiendocine.com ”
