Los Mochis, Sinaloa.- Salvador, de 21 años de edad, y Nayeli de 19, es un joven matrimonio que llegó a Los Mochis desde Chiapas, con su hijo de 1 año con 5 meses de edad, para pedir dinero en los cruceros de esta ciudad.
Salvador comentó que andan de ciudad en ciudad, pues la situación económica está muy complicada, y que en Chiapas solo pagan 60 pesos al día en los cultivos de maíz y frijol, donde tienen que trabajar desde las 7 de la mañana hasta las 5 de la tarde.
Para esta joven familia, la situación se torna más complicada, pues no tienen estudios y casi no saben leer ni escribir.
Mencionaron que en los cruceros obtienen alrededor de 250 pesos al día, pero que el calor está insoportable y quizá solo se queden un mes. Dijeron que están viviendo en una casa de renta económica.
Así como ellos, en los principales cruceros de cada ciudad de Sinaloa hay muchos niños y adultos pidiendo dinero. El problema crece sobre todo en los periodos vacacionales.
Se agrava: Loza
Óscar Loza Ochoa, representante con las instituciones de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Sinaloa, dijo que este problema se ha agravado, incluso con la pandemia de Covid-19. “Yo he visto que se ha incrementado el número, incluso, de familias enteras”.
Comentó que los ayuntamientos son los más cercanos población y deben de tener un fondo para atender las necesidades de estas familias.
Piden no dar dinero
Claudia Gámez Verduzco, titular de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes de DIF Ahome, dijo que mientras la sociedad no deje de dar dinero a los niños y personas que se encuentran en los cruceros, el problema continuará.
“Y no son nomás niños, ahora salen familias completas a pedir porque es redituable, el día que deje de ser redituable es cuando vamos a poder erradicar, porque por lo menos por parte de DIF está el programa Pannasir, donde los niños reciben desayuno y comida, y a los papás DIF les otorga despensas mensuales. Y a esos papás se les invita a terapias psicológicas”.
Por otra parte, María Alejandra Sámano, secretaria ejecutiva de Sipinna Ahome, mencionó que están trabajando en coordinación con otras dependencias para lograr estrategias para aminorar esta problemática.
No hay en Guamúchil
Daría Valenzuela, titular de Sipinna en Salvador Alvarado, informó que en este municipio no se tienen casos activos de infantes en situación de calle, y que desde el inicio de la precise administración solo se tiene registro de un menor que fue retirado de las calles y puesto a disposición de una casa hogar, porque el pequeño sufrió de omisión de cuidado.
Indicó que, en algunos cruces de mayor tráfico en la ciudad, se instalaron algunos letreros donde invitan a la sociedad a denunciar casos de niños en situación de calle, así como de trabajo infantil, una actividad que causó gran impacto porque la población dio una gran respuesta y gracias a ello se ausentaron los infantes que se veían trabajar junto a sus padres en los semáforos.
Se restituyen
Al 15 de junio, se habían restituido los derechos de 35 niños localizados realizando esas prácticas en Culiacán.
La titular de Sipinna, Elisa de Fátima Serrano Carreón, informó que la explotación infantil emigró a las unidades del servicio del transporte público. Solicitan la dádiva o en los mismos cruceros donde limpian parabrisas a cambio de unas monedas.
En el caso de Mazatlán, el albergue de DIF “Mi ángel del camino” asiste a niñas, niños y adolescentes migrantes que el Instituto Nacional de Migración detecta y que solicitan apoyo de asistencia debido a que por distintos motivos viajan solos en su travesía.
La directora de la paramunicipal, Brenda Borboa Sarabia, dijo que durante el año se atienden unos 100 adolescentes, los cuales permanecen en el albergue de 15 a 20 días y que una vez resuelta su situación migratoria son regresados a su país.
Contexto
Un problema sin solución
Aunque las diferentes dependencias municipales encargadas de atender los temas de la niñez y las familias han informado que trabajan a través de estrategias para resolver la problemáticas de los niños que limpian parabrisas y realizan malabares a cambio de monedas, no se han visto resultados, pues es común seguirlos viendo en estos espacios donde además de exponerse a insolaciones y demás enfermedades derivadas por el calor, ponen en peligro su vida al estar en medio del tráfico vehicular. Ante la difícil tarea de erradicar esta situación, las autoridades han hecho un llamado a la sociedad para que ya no les den dinero y se pueda terminar así este problema que no tiene fin.
Lo positivo
Caridad
Hay personas caritativas que en vez de darles una moneda, optan por regalarles alimentos y agua a las familias que se encuentran con sus niños pidiendo dinero en los principales cruceros de las ciudades del estado de Sinaloa.
Lo negativo
Evidencia
La práctica de pedir dinero en las calles de la ciudad deja al descubierto la pobreza y la falta de oportunidades en la que se encuentran algunas familias. También deja ver que las autoridades no han podido resolver el problema.
” Fuentes www.debate.com.mx ”
