Con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia de la inclusión laboral y lograr que más personas con discapacidad intelectual tengan acceso a un empleo digno, CONFE (Confederación Mexicana de Organizaciones en favor de la Persona con Discapacidad Intelectual), el Consejo de la Comunicación y Thanks Agency anuncian el lanzamiento de la campaña nacional “# Ponme A Prueba”.
La población con discapacidad se enfrenta a grandes barreras sociales y culturales en México. Ante esta realidad, la campaña busca cuestionar a la sociedad y a los empleadores: ¿Cuántas oportunidades se pierden porque alguien decidió que una persona no podía, antes de darle la oportunidad de demostrarlo? El objetivo central de este esfuerzo es lograr que los empleadores y los directivos de Recursos Humanos dejen atrás sus prejuicios para abrir nuevas oportunidades, y transitar de solo hablar de inclusión a generar una inclusión real.
El panorama de la inclusión en cifras:

Para dimensionar el reto que enfrenta el país, las organizaciones destacan los siguientes datos duros:
● De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda (2020) del INEGI, en México 20.8 millones de personas, que equivalen al 16.5% de la población, tenían alguna discapacidad, limitación o algún problema o condición mental.
● De manera específica, se registraron 6,179,890 personas con discapacidad (4.9%); 13,934,448 personas con alguna limitación (11.1%), y 1,590,583 personas con algún problema o condición mental (1.3%).
● A nivel nacional hay 129,713,968 personas, de las cuales 62,281,634 (el 48% del total de la población) conforman la Población Económicamente Activa (PEA), la cual incluye a quienes trabajan o buscan empleo.
● La tasa de participación económica de las personas de 15 años y más con discapacidad fue de 40.6%, frente a 68.0% entre las personas sin discapacidad, lo que representa una brecha de 27.4% según la ENADID.
● Solo alrededor del 20% de las personas con discapacidad en México participan en la economía formal. Este porcentaje es aún más bajo en el caso de personas con discapacidad intelectual.
● Entre las personas con discapacidad ocupadas, únicamente el 32.4% contaba con un contrato laboral y solo el 33.7% tenía prestaciones médicas (ENADIS 2022).
● Existe una importante brecha de género, ya que la participación económica de las mujeres
con discapacidad fue de apenas 31.3%, frente al 51.5% de los hombres con discapacidad (ENADID).
● En el ámbito educativo, 46 de cada 100 personas de 5 a 29 años con discapacidad asistían a la escuela, mientras que para la población sin discapacidad la cifra fue de 60 de cada 100
personas (INEGI).

● En 2024, solo un 5% de las personas con discapacidad intelectual ha recibido algún tipo de formación técnica o vocacional, lo que evidencia que enfrentan barreras significativas para acceder a programas de capacitación laboral.
“La inclusión laboral no solo busca incorporar a las personas en el mundo del trabajo, sino asegurar que se mantengan en él, desarrollen su potencial y contribuyan al éxito de la organización en un ambiente respetuoso e inclusivo. Ese es el mundo con el que soñamos hoy, no dejar atrás absolutamente a nadie”, señaló Ángel Rodríguez, Head of Creative en Thanks Agency, la firma encargada de diseñar la estrategia, concepto y bajadas de la campaña.
Para facilitar este proceso, el Centro Nacional de Capacitación de CONFE ofrece a las empresas, un Modelo de Inclusión Laboral que brinda acompañamiento a la persona y a la empresa antes, durante y después de la incorporación. Este modelo se encarga de vincular el talento con las oportunidades,
tomando en cuenta las habilidades e intereses de la persona y las necesidades reales de cada organización para lograr una inclusión sostenible.
A través de esta campaña, se busca hacer un doble llamado:
● A las empresas: Para que se acerquen para recibir capacitación, adapten sus espacios físicos, realicen ajustes razonables en sus puestos de trabajo y descubran que la inclusión laboral puede transformar vidas y empresas.
● A las familias: Para que brinden apoyo a sus familiares con discapacidad, ya que su respaldo les permite dar el primer paso hacia su independencia en el hogar y lograr grandes cambios en su crecimiento laboral.
