Las puestas de sol desde la terraza del restaurante Bamboleo –hay cuatro opciones gastronómicas para elegir– cóctel en mano, son espectaculares, y los interiores del resort resultan tan relajantes como la propia naturaleza de sus jardines y altísimas palmeras o el rumor de las fuentes de sus patios y sus maravillosos puntos de fuga. Por cierto, no te pierdas las deliciosas tapas y las más de 200 referencias de vinos por copas de su restaurante El Picador.
Tánger
Acaba también de abrir sus puertas y por su ubicación en lo más alto de una colina en la ciudad marroquí, las vistas que tendrás desde tu habitación te dejarán sin aliento. Además, el magnetismo que desprende este palacete, residencia del que fuera consejero del Rey, en los años 20, le dará una magia especial a tu estancia.
Según la habitación que escojas, tendrás por un lado las hipnóticas vistas de las colinas boscosas y, por otro, de la Ciudad Vieja, con las montañas en el horizonte. Aquí encontrarás numerosas referencias a la rica artesanía marroquí y estarás a tiro de piedra no solo de los secretos que guarda Tánger, sino también de ciudades tan interesantes como Chefchaouen y Asilah.
Y puestos a disfrutar del clima y sus atardeceres, pocos rincones en el resort como Siddharta Lounge by Buddha-Bar, donde los huéspedes disfrutan de deliciosos cócteles junto a la piscina mientras escuchan los eclécticos ritmos de los DJs residentes.
Tivoli Carboeiro, Algarve
Cortesía del resort
Y sí, cuando una habitación tiene vistas al mar, levantarse de buen humor es más que frecuente. Sobre todo si esta habitación está sobre un acantilado, el de Vale Covo y por tu ventana entra el olor a salitre y la brisa y el rumor de las olas del Atlántico. ¿Te imaginas un desayuno en este escenario?
” Fuentes news.google.com ”
